El senador Rafael Filizzola, del Partido Democrático Progresista (PDP), habló del anuncio de la ampliación por decreto de las facultades de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad interna y advirtió que el país atraviesa un estado de excepción de hecho que vulnera la Constitución Nacional.
A su criterio, la utilización permanente de militares en funciones de seguridad pública constituye una militarización que convierte en regla lo que debería ser excepcional. Recordó que en 2013, durante el gobierno de Horacio Cartes, se modificó la Ley de Defensa Nacional y Seguridad Interna para permitir que las Fuerzas Armadas apoyen a la Policía cuando esta se vea desbordada, en el contexto de la lucha contra el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP). Sin embargo, sostuvo que esa situación excepcional se extendió por más de una década y se fue ampliando territorialmente hasta abarcar todo el país.
“Si una situación excepcional dura 13 años, el modelo fracasó”, afirmó, al tiempo de señalar que en los primeros años de intervención militar incluso se registró un incremento de ataques del EPP y que recientemente volvió a producirse un secuestro atribuido a ese grupo, pese a que el gobierno había asegurado que la amenaza estaba controlada.
“Con la nueva ley, que es del 2013, y con su decreto reglamentario, amplían esas competencias y militarizan departamentos muy concretos del país. Eso se va ampliando a otros departamentos y ahora se amplía a todo el país”, expresó.
Filizzola sostuvo que el problema es de modelo y acusó al Ejecutivo de improvisar medidas “de efecto” para generar sensación de seguridad sin fortalecer estructuralmente a la Policía Nacional. A su entender, la reiterada intervención militar debilita tanto a la institución policial al restarle protagonismo y moral, como a las propias Fuerzas Armadas, que deben concentrarse en su misión constitucional de defensa ante amenazas externas.
“Convirtieron una situación excepcional en la regla”, remarcó. A su criterio, hoy la regla es la utilización de fuerzas militares “prácticamente para cualquier cosa”. Precisó que no se puede estar evadiendo el respeto a la Constitución con la excusa de una situación excepcional o del desborde.
“Además, supuestamente íbamos a resolver todos los problemas del mundo con los 15.000 policías que está formando Enrique Riera. Resulta ser que invierten más en personal policial y necesitan más militares. ¿Entonces en qué estamos?”, cuestionó.
“Acá estamos ante un problema de modelo. El gobierno está haciendo mal las cosas. Está improvisando sus medidas de efecto para que la gente se sienta más tranquila, para que la gente sienta que el gobierno está haciendo las cosas, pero mientras tanto le tienen a un empleado de Lalo Gómez ahí en el Consejo de la Secretaría de Inteligencia y en la Policía Nacional; con la historia del polígrafo, le mandan a retiro a los oficiales más brillantes y le promocionan a los más cuestionados”, criticó.
Destacó que el gobierno no está fortaleciendo a la Policía, sino al contrario, “debilitan la moral de la Policía y las capacidades que ya tenía”.