El escándalo alrededor del presunto título falso del ex senador colorado Hernán Rivas se ve ahora como la punta del iceberg. Mientras el ministro de Educación anuncia que la institución identificó cientos de casos de personas que habrían accedido a cargos utilizando documentos falsos. En el Congreso se ha conformado una comisión para investigar los títulos falsos.
El escándalo de los títulos falsos se inició hace seis años, con la llegada de Hernán Rivas al Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM), contando con el total respaldo del oficialismo colorado.
El 3 de junio del 2020, los diputados cartistas removieron al ahora fallecido Ramón Romero Roa, quien era representante del JEM, y en su reemplazo ubicaron a Rivas, que no había ejercido como abogado y tampoco tenía matrícula.
Tres años después, en julio de 2023, Rivas, ya senador, fue electo nuevo representante ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados junto a otro colorado, Mario Varela.
Rivas había sido cuestionado desde el principio por su desempeño, y criticado por no haber demostrado capacidad para la función; el ex senador tenía dificultades para expresarse verbalmente e incluso para leer textos en las sesiones del Jurado. Posteriormente, los miembros del Jurado pidieron su renuncia, alegando que no podía explicar el origen de su patrimonio ni aclarar las inconsistencias de sus bienes, además de sus problemas para dirigir la sesión.
Después de eso, vinieron, primero, un pedido de permiso y, luego, la renuncia, en mayo de este año, luego de que la Sala Penal de la Corte hubiera anulado su sobreseimiento por el caso de título falso y reabriera el camino hacia el juicio oral. Ahora el ex senador colorado espera el proceso por el cual se lo va juzgar por el supuesto título falso de abogado.
Después de años de ser defendido y arropado por un sector político del oficialismo, Honor Colorado, el paso de Hernán Rivas por el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados trae numerosos cuestionamientos, y como consecuencia, dudas sobre las resoluciones de la institución, debido a las sospechas sobre la falsedad de su título de abogado. Lamentablemente, en el Paraguay esos sectores políticos no pagan las consecuencias de haber encumbrado a figuras como Rivas.
La realidad de la expedición masiva de títulos presuntamente irregulares motivó en el Senado la creación de una comisión investigadora.
La senadora Esperanza Martínez había señalado al respecto, que la crisis de credibilidad institucional no se soluciona con permisos temporales que solo buscan “apagar el escándalo”. Al mismo tiempo, agregaba que la decencia y la honestidad no son negociables ni pueden someterse a votación. Martínez, como vicepresidenta de dicha comisión había denunciado la existencia de una estructura montada a través de la Universidad Sudamericana, la cual habría producido cerca de 2.500 títulos de dudosa legitimidad.
De autor desconocido, una frase nos advierte sobre el tema en cuestión: “Si quieres que algo no funcione, nombra una comisión”. La primera escaramuza finalizó con la advertencia de la senadora opositora de que si se cae en el vyrorei se retirará de la comisión, que llamativamente tiene una mayoría oficialista. Asimismo llama la atención que, precisamente la comisión que tiene en sus manos el estudio de la emisión, comercialización y uso de títulos, diplomas y certificaciones de Educación Superior tenga entre sus integrantes a un senador bachiller, sin haber concluido estudios de grado.
Porque, convengamos que la Constitución Nacional es clara cuando señala que para ser electo senador titular o suplente, solo se requieren la nacionalidad paraguaya natural y haber cumplido treinta y cinco años. Sin embargo, para desarrollar determinadas funciones se requiere determinada formación y conocimientos; el caso Hernán Rivas todavía está fresco en la memoria, lo mismo que sus consecuencias.
Los títulos falsos deberían significar una alerta para nuestro sistema educativo, por lo que suponen estos documentos.
Como decía la senadora Esperanza Martínez no se trata de casos aislados, lo del ex senador Hernán Rivas y las denuncias que hizo el MEC, sino de “un sistema creado” que opera desde hace años. “Son títulos totalmente legales dados por el sistema educativo paraguayo. Tienen todas las connotaciones legales. Sin embargo, poseen contenido falso”.
Se debe investigar exhaustivamente este tema para que no quede como una anécdota más, pero sobre todo por la gravedad que supone la existencia de títulos profesionales falsos.