Recordemos que una situación similar se dio en el mes de febrero de este año, cuando el río presentaba un estiaje muy pronunciado. El corte se dio por unos días. El retorno de las lluvias en los últimos días de febrero creó de nuevo las condiciones para que se restablezca la conexión entre ambas orillas.
Según el representante de la naviera Rafaela, se necesita que el agua vuelva a subir por lo menos 15 centímetros para volver a trabajar. “La altura del río Paraguay presentaba una altura 1,60 m, con un descenso de 0,7 m (en el puerto de Pilar)”, dijo Miguel Messenger, de la empresa señalada.
El río Paraguay continúa con un marcado estiaje y esta situación provoca numerosos inconvenientes para la navegación.
Esto afecta especialmente a la zona de Ñeembucú, según se observó. La balsa que realiza el cruce diario entre los puertos de Pilar y Puerto Cano (Argentina), llevando vehículos entre ambas orillas, ya no lo puede hacer.
El atracadero ubicado en Puerto Cano, Argentina, presenta las trabas por la poca profundidad el lecho fluvial.
Desde la empresa San Martinho, permisionaria del transporte de vehículos entre los puertos en cuestión, observan el comportamiento del río Paraguay para volver a reanudar los cruces en los próximos días.