@gabyypalma
Desde setiembre de 2025, Katja Afheldt es embajadora extraordinaria y plenipotenciaria de la Unión Europea ante Paraguay, justo en una etapa clave para la agenda económica birregional marcada por el avance del acuerdo UE–Mercosur y un nuevo ciclo potencial de inversiones. En conversación con Última Hora, la diplomática aborda el impacto del acuerdo en comercio, competitividad y acceso a mercados, las oportunidades en transición energética, innovación industrial y cadenas de valor sostenibles, así como las condiciones que el Mercosur deberá consolidar para atraer capital europeo y fortalecer su inserción en la economía global.
–En su visión, ¿cuál será el impacto más inmediato de este acuerdo para el Mercosur en términos de comercio, competitividad y acceso a nuevos mercados?
–El impacto más inmediato es muy concreto, más mercado, más previsibilidad y más oportunidades. La Unión Europea gana socios confiables y el Mercosur gana escala y proyección global. Desde el primer día, el Mercosur gana un acceso preferencial y estable a uno de los mayores mercados del mundo, con 450 millones de consumidores. Eso significa más exportaciones con valor agregado, menos aranceles y reglas claras a largo plazo. También impulsa la competitividad porque al integrarse más profundamente en las cadenas de valores de otras regiones, las empresas europeas y del Mercosur –grandes y pequeñas– pueden crecer, invertir y modernizarse.
– El Mercosur enfrenta desafíos importantes para armonizar estándares sanitarios, ambientales y de trazabilidad con las exigencias europeas. ¿Prevé la Unión Europea instrumentos concretos para apoyar al bloque en este proceso y evitar que dichas exigencias operen como barreras no arancelarias?
–Sí, absolutamente. Nuestros estándares no están pensados para excluir, sino para construir confianza. Como dijo la presidenta Von der Leyen en el día de la firma del Acuerdo UE-Mercosur en Asunción, este acuerdo viene acompañado de cooperación técnica, asistencia financiera y diálogo permanente. Habrá programas específicos para apoyar a productores, autoridades sanitarias y pymes en trazabilidad, certificación y sostenibilidad. Se trata de avanzar juntos, paso a paso, para que estos estándares se conviertan en una ventaja para ambas regiones, no en una barrera.
– Tras la firma del acuerdo, ¿cuáles identifica como las áreas estratégicas de cooperación económica entre la UE y el Mercosur, especialmente en transición energética, innovación industrial y cadenas de valor sostenibles?
–Veo tres grandes áreas. Primero, la transición energética, el Mercosur tiene un potencial enorme en energías limpias, desde la hidroeléctrica hasta el hidrógeno verde, y Europa quiere invertir y cooperar ahí. Segundo, la innovación industrial; digitalización, industria 4.0, agroindustria sostenible. Y tercero, las cadenas de valor sostenibles, desde materias primas críticas hasta alimentos de alta calidad. Este acuerdo crea el marco para que no se exporten solo recursos, sino conocimiento, tecnología y empleo de calidad.
– Se estima que el acuerdo abrirá un nuevo ciclo de inversiones. ¿Qué sectores dentro del Mercosur podrían atraer mayor capital europeo y qué señales debería dar el bloque para aprovechar plenamente esta oportunidad?
–Desde la Unión Europea habrá mucho interés en energía renovable, infraestructura sostenible, agroindustria, logística, economía digital y manufactura verde. Para aprovecharlo plenamente, la señal clave es estabilidad: Reglas claras, seguridad jurídica y una agenda creíble de sostenibilidad e innovación. Europa busca socios a largo plazo y con este acuerdo el Mercosur envía exactamente ese mensaje: Apertura, previsibilidad y ambición compartida.
– En un contexto de creciente competencia geopolítica, ¿de qué manera este acuerdo reposiciona la relación UE–Mercosur como una asociación estratégica, y qué papel espera que desempeñe el bloque en la reorganización de las cadenas globales de suministro?
–Este acuerdo es mucho más que comercio. Es una declaración política. En un mundo fragmentado, la UE y el Mercosur apuestan por reglas, cooperación y apertura. Juntos representamos casi 720 millones de personas. El Mercosur puede ser un socio clave para diversificar y hacer más resilientes las cadenas globales de suministro, con producción sostenible y confiable. Y Europa, a su vez, es un socio que apuesta por el desarrollo y no por la dependencia.
–En el caso específico de Paraguay, cuya economía es de menor escala dentro del Mercosur, ¿qué beneficios concretos deberían percibir sus empresas y ciudadanos en el corto y mediano plazo una vez que el acuerdo entre en vigor?
–Paraguay tiene mucho para ganar. En el corto plazo, más oportunidades para sus exportaciones agrícolas e industriales, especialmente para pymes, con menos aranceles y menos trabas. En el mediano plazo, más inversiones en energía limpia, agroindustria y logística, sectores donde Paraguay ya es competitivo. Pero hay algo más importante: Empleo, transferencia de tecnología y mejores ingresos. Este acuerdo le da a Paraguay visibilidad, previsibilidad y una puerta directa a Europa. Y eso, para un país con el potencial de Paraguay, es una oportunidad enorme.
Desde la Unión Europea habrá mucho interés en energía renovable, infraestructura sostenible, agroindustria, logística, economía digital y manufactura verde.
Este acuerdo es mucho más que comercio. Es una declaración política. En un mundo fragmentado, la UE y el Mercosur apuestan por reglas, cooperación y apertura.
Katja Afheldt
Máster en Dirección de Empresas - Universidad de Hamburgo, 1989; diploma en Relaciones Internacionales - Universidad Libre de Bruselas, 1993.
Se incorporó a las instituciones europeas en 1989. En la Comisión Europea ocupó varios cargos trabajando en asuntos relacionados a comercio, cooperación y aspectos políticos de las relaciones exteriores con diferentes regiones del mundo, incluso con Europa del Este, Asia, África, América Latina y el Caribe. Fue nombrada embajadora extraordinaria y plenipotenciaria de la Unión Europea ante la República Dominicana donde sirvió desde setiembre 2021 hasta agosto 2025. Desde setiembre 2025 es embajadora extraordinaria y plenipotenciaria de la Unión Europea en Paraguay.