Jueves|3|JULIO|2008
Fuente: AP| WASHINGTON, EEUU
Visto desde el resto de la galaxia, el borde de nuestro Sistema Solar parece ligeramente abollado como si una mano gigantesca lo estuviera empujando hacia el interior, según revelan sondas espaciales de la NASA.
La información suministrada por las primeras sondas que llegan al espeso borde del Sistema Solar -llamado heliofunda (heliosheath) donde el viento solar cesa abruptamente- pinta un cuadro que difiere del círculo simple que habían imaginado los astrónomos, según varios estudios publicados el jueves en la revista Nature.
<strong>CAMBIOS.</strong> Los astrónomos, sorprendidos, dijeron que tendrán que cambiar el modelo del Sistema Solar.
En 1977, la NASA lanzó dos sondas espaciales en misiones más allá del Sistema Solar. Voyager 1 fue lanzada al norte y Voyager 2 al sur. Lo que asombró a los astrónomos es que cuando ambas llegaron a la heliofunda lo hicieron a diferentes distancias del Sol.
Voyager 2 llegó al extremo sur del Sistema Solar casi a 1.000 millones de millas (1.610 millones de kilómetros) más cerca del Sur de lo que lo hizo Voyager 1 en el norte. Voyager 2 llegó al borde a 7.800 millones de millas (12.550 kilómetros) del Sol.
“Suponíamos que todo era simétrico y sencillo”, dijo Leonard Burlaga, un astrofísico en el Centro Espacial Goddard, de la NASA, en Greenbelt, Maryland. “Parece literalmente como si una mano estuviera empujando”.
Ese empujón proviene del campo magnético existente entre los sistemas estelares en la Vía Láctea.
El campo magnético golpea el Sistema Solar a un ángulo diferente en el sur que en el norte, probablemente debido a la turbulencia interestelar de las explosiones de las estrellas, dijo el científico Ed Stone, del proyecto Voyager.
El Voyager 2 partió de la Tierra en 1977 con la misión de estudiar los planetas Júpiter y Saturno.
Tras finalizar su tarea, la nave continuó viajando hasta salir del Sistema Solar, desde donde sigue enviando información a la Tierra.
Actualmente, el Voyager 2 subsiste en condiciones de frío y oscuridad; ante la ausencia de energía solar, se alimenta de unas baterías nucleares que producen energía ilimitada.
<strong>ENVIARÁN NAVE HACIA EL SOL</strong>
La NASA tiene previsto lanzar en 2015 una sonda que llegará ocho veces más cerca del Sol que cualquier sonda anterior, operando dentro de la caliente atmósfera exterior solar, o la corona. Para lograrlo, la agencia espacial destinará un presupuesto de 750 millones de dólares, y tiene como misión estudiar el lugar de nacimiento del viento solar. La misión durará 7 años, logrando, en su acercamiento máximo, orbitar el Sol dentro de la parte exterior de la corona, a una distancia entre 8 y 10 radios solares del centro del Sol.
Para acercarse tanto, la sonda solar, del tamaño de un miniautobús, se protegerá de las inclemencias del Sol con un escudo térmico compuesto de carbono con forma de disco, y tendrá 2.7 metros de diámetro y alrededor de 15 centímetros de grosor.
<em>(*)Publicado en la edición impresa de ÚH bajo el título “El Sistema Solar es abollado y no redondo como se creía”.</em>