Después del duro aprendizaje que supuso la dictadura de Stroessner (1954-1989) y con una democracia que ya cumplió 37 años, el Partido Liberal Radical Auténtico se encuentra frente al próximo desafío que suponen las elecciones municipales de octubre. Hace unos días este partido cumplió su aniversario número 139 y tiene ante sí el reto de volver a ser el gran partido de oposición.
El pasado 10 de julio el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) celebró su aniversario número 139. En la ocasión, no faltaron, como era de esperar, convocatorias a la unidad partidaria y, al mismo tiempo, trazaron los objetivos electorales del partido.
En su discurso por la fecha, Alcides Riveros, nuevo presidente del partido, destacó la trayectoria histórica de la agrupación y al mismo tiempo recordó a dirigentes y militantes: “Hoy no celebramos simplemente un aniversario, hoy nos detenemos frente a la historia… 139 años de lucha, resistencia, sueños y compromiso con la República del Paraguay”.
La unidad es dejar atrás las divisiones internas serán, sin duda, esenciales para asumir el gran desafío de las elecciones municipales del 4 de octubre. Riveros aseguró que la meta es conquistar 100 intendencias en todo el país, con candidatos liberales. Dijo asimismo confiar en la fuerza del partido, en los candidatos, dirigentes, comités y en la militancia. “Se va a ganar caminando, casa por casa, barrio por barrio, compañía por compañía, distrito por distrito, escuchando a la gente y recuperando la confianza del pueblo paraguayo”, afirmó.
Además de la meta de ganar un centenar de intendencias el titular del PLRA, aprovechó el aniversario partidario para hablar del 2028, y decir que el partido volvería a ganar, “después de 100 años, con un afiliado del Partido Liberal Radical Auténtico, la Presidencia de la República del Paraguay”, aclarando su preferencia de que un liberal lidere la chapa de la oposición.
El camino a las municipales se ve, a tres meses, complejo. Como señalaba el politólogo Esteban Caballero, el PLRA mantiene con dificultad su carácter de fuerza nacional. Y si bien es cierto que presentó precandidatos a intendente en 187 de los 263 distritos del país, la brecha de 76 distritos sin su presencia lo deja en una posición vulnerable de cara a las elecciones municipales. Dice al respecto Caballero que este hecho se corresponde con la idea de un “bipartidismo asimétrico” en Paraguay, sobre todo si se contrasta la cobertura territorial de la Asociación Nacional Republicana (ANR), la cual presentará precandidatos en prácticamente todos los distritos del país.
Sin embargo, por encima de todo, el Partido Liberal Radical Auténtico debe enfrentar el desafío de volver a ser un partido de oposición. Hace oposición es estar en desacuerdo, pero al mismo tiempo también se podría entender como la posibilidad de conciliar intereses participando en un ambiente de diversidad.
Por eso es muy relevante seguir hablando de la unidad, no solo al interior de dicho partido sino con todos los partidos, movimientos y concertaciones que están ofreciendo alternativas para los grandes problemas que padece el país.
El PLRA debe enfrentar por esto su pasado.
Recordemos que en el año 2008, Fernando Lugo llegó al poder de la mano del Partido Liberal Radical Auténtico, el que años después y antes de terminar su mandato se unieron al Partido Colorado para consumar un juicio político expreso, convirtiéndose de esta manera en su verdugo.
Estos hechos le abrieron la puerta al retorno del Partido Colorado al poder, y para que un año después del juicio, Horacio Cartes llegara a la presidencia de la República.
También debe reconocer el partido liberal su vergonzosa representación en el Parlamento donde varios de sus parlamentarios votan sistemáticamente alineados a la ANR y sobre todo, en cuestiones de gran importancia y que perjudican a la población.
En este sentido, deben decidirse a ser oposición y unirse a la oposición buscando el bienestar de todo el Paraguay; no deben repetir su pasado, y ser aquel partido que en una de sus divisiones decidió colaborar con el dictador, sobre todo, optar por volver a ser un gran partido de oposición, que como se sabe, es fundamental dentro de una democracia, para controlar, para asegurarse de que se tengan en cuenta todas las voces, todas las opiniones.
El liberal es un partido que soportó exilios y persecuciones, y le dio al país a uno de sus mejores presidentes, por eso es hora de que retome su rumbo como un partido opositor.