Susana Trinidad Ruiz Díaz
Lexicógrafa
El ñandutí es una artesanía paraguaya que guarda entre cada tejido la historia de un pueblo que silenciosamente se ha resistido a adoptar los patrones foráneos. Bien sabemos que la mayoría de la sociedad paraguaya se ha identificado más con la lengua guaraní y lo han demostrado los censos. Ese idioma que expresa los sentimientos más profundos en los momentos felices y adversos por los que ha pasado el pueblo. Con su nombre proveniente del guaraní, el ñandutí pone de manifiesto esa identidad cultural que sostiene su singularidad como un tejido originario de Paraguay y lo va sustentando más con las motivaciones de la fauna, la flora y de las actividades cotidianas que dan denominaciones y formas a cada uno de sus dechados como: Mbokaja poty, arasapé, mbeju´í, aguara ruguái, mburukujá poty, vaka pypore, arasa poty, arapaho.
La palabra ñandutí, en guaraní tiene un acento nasal, pero para formar parte del repertorio léxico del español ha pasado por un proceso de adaptación lingüística, esto quiere decir que la escritura se ha adaptado a las normas del castellano. Así como se puede verificar en el DLE.
Ñandutí
Del guar. ñandutî ‘araña blanca’.
m. Arg., Bol., Par. y Ur. Encaje blanco, muy fino, originario del Paraguay, que imita el tejido de una telaraña.
El diccionario de la lengua española es un material publicado por La Real Academia Española y por la Asociación de Academias de la Lengua Española, integrada oficialmente por 22 academias de la lengua española en América, más la de España. Estas instituciones recogen en el diccionario la palabra ñandutí y la denomina como un tejido originario de Paraguay. Insistimos en esto porque muchos creen que esta artesanía es derivada de España, precisamente de las Islas Canarias porque en esa zona del territorio español se elaboran las rosetas, un tejido muy parecido al ñandutí. Sin embargo, difieren desde el nombre hasta en la técnica.
Para elaborar las rosetas, las roseteras de España emplean un elemento denominado pique que puede tener forma redondeada o adaptada según la representación que se desea formar. Por este material se colocan alfileres que luego irán sosteniendo la urdimbre que servirá para formar las diferentes motivaciones propias de la zona.
Por otro lado, las tejedoras del ñandutí utilizan el bastidor de madera por el que se coloca una tela por la cual se calca el diseño que servirá de patrón para después armar la urdimbre y luego tejer los dechados que muestran como ya habíamos mencionado, motivaciones de la fauna y la flora del Paraguay. Además, otra técnica que caracteriza al proceso de elaboración del ñandutí es el jehesa´o que consiste en quitar cuidadosamente el encaje de la tela, posteriormente lavar y almidonar.
Otros sustentados en las leyendas creen que el origen del tejido se dio en la cultura nativa guaraní, pero por las referencias encontradas, ellos más bien producían telares muy rústicos y no encajes finos empleados en la ornamentación.
Desde luego conocemos nuestra historia y sabemos que la cultura nativa e hispánica han tenido contacto y como resultado se han dado origen, por ejemplo, al mestizo denominado como:
Dicho de una persona: Nacida de padre y madre de raza diferente, en especial de hombre blanco y mujer indígena, o de hombre indígena y mujer blanca.
Teniendo en cuenta lo expuesto anteriormente, quizás fueron las mujeres mestizas quienes iniciaron la labor del tejido del ñandutí, al que dieron el sello de identidad de la paraguayidad.
Referencias precisas sobre mujeres tejedoras en Paraguay, provenientes de España no se encuentran, más bien solo se cuentan con algunos indicios en memorias en donde residentes españoles de la época de la colonia hablaban de soles y cribos tejidos por españolas para adornar la ropa del obispo, así como lo menciona Gustavo González en su libro: Ñandutí.
Es decir que si alguna vez las rosetas, los soles de Tenerife llegaron a tierras paraguayas, su técnica ni su nombre han quedado, por eso hoy en día, en Paraguay los términos de rosetas, soles no son conocidos, tampoco se practica el tejido en pique.
Desde siempre se ha hablado del ñandutí cuya técnica se transmite de generación en generación y sigue vigente porque el pueblo se identifica con este arte de hilos y agujas.
Una vez esclarecido el origen del ñandutí queda la otra controversia dada entre las diferentes ciudades de Paraguay que la registran como artesanía elaborada por sus habitantes. Esas ciudades son Carapeguá, Guarambaré, Itauguá, Pirayú, entre ellas, notablemente, Itauguá es la que se impone como capital del ñandutí o cuna de la artesanía del ñandutí, según datos encontrados en las bibliografías, en este distrito se encuentran mayor cantidad de nombres de dechados y se constituye en un centro de mayor comercialización del encaje.
Itauguá también realiza el festival del ñandutí, así como el desfile de carrozas alegóricas que busca afianzar la originalidad, además promover entre los más jóvenes la técnica de modo que no solo quede en la memoria, más bien con cada dechado siga vigente.
Se destaca también que desde Itauguá se ha presentado al Congreso Nacional el proyecto que buscaba declarar el segundo domingo de octubre como día nacional del ñandutí. La propuesta fue aceptada, luego se creó la Ley N° 6105/18 que institucionaliza el segundo domingo de octubre de cada año como Día Nacional del Ñandutí.
Asimismo, por Resolución SNC N° 497/2019, la Secretaría Nacional de Cultura (SNC) declaró Patrimonio Nacional Cultural Inmaterial a los conocimientos, técnicas y métodos de elaboración tradicional del encaje ñandutí, artesanía simbólica y representativa del Paraguay, que se transmiten de generación a generación. (fuente: Secretaría de Cultura)
Autores como Gustavo González, Josefina Plá. Annick Sanjurjo, María Angela Fernández de Navarro, Eliodora Ramos de Martínez, Norma Martínez, entre otros han publicado libros sobre el ñandutí. En cada uno de ellos se encuentran reseñas, nombres de dechados y otras informaciones.
Si nos volvemos a fijar en las marcaciones diatópicas del DLE, la palabra ñandutí es también registrada en Argentina, Bolivia y Uruguay. En Brasil por medio de la adaptación lingüística queda como “nhanduti”.
En algunas informaciones provenientes de Brasil sostienen que el “nhanduti” fue traído al Paraguay por los colonizadores, quizás por el parecido de los tejidos de Tenerife con el ñandutí, pero ya hemos visto que esta artesanía tiene identidad propia del Paraguay.
Si nos fijamos en el mapa del diccionario de la RAE y la ASALE, podemos darnos cuenta que la palabra ñandutí ingresa al repertorio del diccionario en 1925 con la siguiente denominación:
m. Amér. Merid. Tejido muy fino que hacían principalmente las mujeres del Paraguay, hoy muy generalizado en la América del Sur para toda clase de ropa blanca.
Siguió con esa denominación hasta en 1992, luego en 2001, aparece de la siguiente manera:
1. m. Am. Mer. Encaje blanco, muy fino, originario del Paraguay, que imita el tejido de una telaraña.
En la versión actual del DLE se cambian las marcas diatópicas:
Del guar. ñandutî ‘araña blanca’.
m. Arg., Bol., Par. y Ur. Encaje blanco, muy fino, originario del Paraguay, que imita el tejido de una telaraña.
Finalmente, resaltamos la figura de la mujer paraguaya que, con sus manos laboriosas, incansables ha creado el arte del ñandutí mediante el cual no solo ha colaborado con el sustento del hogar, también ha contribuido a la reafirmación de la identidad y el resguardo de la lengua, las costumbres que fue legando a sus descendientes. De esa forma, el tejido del ñandutí sigue atrapando el interés de muchos que mediante sus dechados descubre la expresión del alma del ser paraguayo.