WASHINGTON
La rapidez de los cambios en Venezuela tras el derrocamiento del presidente Nicolás Maduro llevó a Washington a improvisar un programa de control de sus finanzas públicas que suscita interrogantes, según el propio jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, y especialistas.
“Hemos podido crear un mecanismo de corto plazo (...) según el cual las necesidades del pueblo venezolano pueden ser satisfechas”, describió Rubio el pasado miércoles en una audiencia ante el Senado. “Nos entregarán cada mes un presupuesto, nosotros les diremos en qué no lo pueden gastar”, dijo, en alusión al gobierno de la presidenta encargada venezolana, Delcy Rodríguez.
“Han sido muy cooperantes hasta ahora”, aseguró.
Luego de atacar Venezuela el 3 de enero para capturar a Maduro, el presidente Donald Trump declaró que estaba “a cargo” de ese país y del manejo de su industria petrolera.
Un ensayo de “microgestión” de las finanzas de una nación de 30 millones de habitantes, más grande que Texas, es desconocido para Estados Unidos en la región.
Como antesala, Washington usó su mayor arma: el bloqueo de los buques petroleros sancionados, que rápidamente doblegó la escasa resistencia de Caracas.
Ese bloqueo ha sido decisivo para arrancar ese programa “novedoso”, en palabras de Rubio, al punto de que “desde que Maduro fue derrocado, ni un solo barco ilegal se ha dirigido hacia Venezuela”, reveló.
Rodríguez dijo públicamente que Venezuela “no acepta órdenes”, aunque también ha reconocido que están comprando material a EEUU con el dinero desbloqueado.
SENADO EXCÉPTICO. Los senadores que interrogaron a Rubio mostraron su escepticismo sobre el buen uso de los primeros 300 millones de dólares desbloqueados.
“Va a requerir que emprendamos una auditoría retroactiva de cómo se gastó ese dinero. Pero probablemente haya otros 2.500-3.000 millones en camino, que serán sometidos a un control previo”, explicó el secretario de Estado. Ese esquema además enfrenta otros problemas, reconoció Rubio.
El dinero de la venta del crudo venezolano está siendo depositado en Catar porque el gobierno venezolano enfrenta en Estados Unidos numerosas demandas de fondos de inversión y empresarios, desde la época del fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013).
Esa situación debería cambiar en algún momento, para que el dinero sea ingresado en cuentas bajo control directo del Departamento del Tesoro, aseguró.
SIN EMBARGOS. El presidente Donald Trump anunció el jueves último que levantaba parcialmente el embargo al crudo venezolano, una vez Caracas abrió la puerta a la inversión extranjera privada con la aprobación de una reforma de la ley de hidrocarburos.
Trump también anunció la reapertura del espacio aéreo venezolano, y reiteró que la cooperación con Rodríguez es “muy buena”.
“Yo diría que no puede haber recuperación [económica] sin derechos”, declaró en el reciente Foro de Davos el exministro de Planificación venezolano Ricardo Hausmann, actualmente profesor de economía política en Harvard.
“Es importante tener en cuenta que el petróleo no solo es la principal fuente de ingresos y divisas del gobierno; también constituye la base principal de financiación para la reconstrucción del país” explicó a la AFP Martín Campos, jefe de investigación sobre América Latina del Instituto de Finanzas Internacionales.
Caracas no tiene otra opción debido a “su bajo nivel de reservas internacionales, la debilidad de sus finanzas públicas y su elevado nivel de deuda”, describe este experto.
“Hemos creado lo que esperamos que sea una transición hacia un mecanismo que permita vender ese petróleo de una manera normal”, aseguró Rubio.
Exxon: Reformas para poder invertir
El director ejecutivo de ExxonMobil, Darren Woods, afirmó ayer que Venezuela necesita “reformas importantes” y “transitar hacia un gobierno representativo” para que la multinacional considere invertir en el deteriorado sector petrolero de ese país. Explicó en una entrevista con la cadena CNBC que ya le transmitió el pasado 9 de enero al presidente estadounidense, Donald Trump, que Venezuela es “inviable para la inversión en su estado actual”. EFE