SAN PEDRO
La educación en Puerto Santa Rosa, distrito de San Pedro del Ycuamandyyú, del Departamento de San Pedro, se convirtió en una verdadera lucha por sobrevivir.
Al menos medio centenar de escolares deben vadear un camino enlodado para poder llegar hasta la institución educativa en dicha localidad. Las constantes lluvias terminaron por anegar completamente los tramos que conducen hasta la escuela, dejando a alumnos atrapados en medio del barro. Los docentes, por su parte, se ven obligados a utilizar botes por el río Paraguay para poder cumplir con sus labores.
Mientras, autoridades miran hacia otro lado, alumnos y docentes de la Escuela Básica N° 2102 Santa Rosa de Lima de Puerto Santa Rosa arriesgan diariamente sus vidas entre caminos destruidos, barro y aguas del río Paraguay para poder llegar hasta la escuela. La comunidad denuncia un abandono total del Estado.
Cerca de 50 niños del Primero al Noveno grado, al igual que seis docentes, deben soportar una dramática odisea para llegar hasta la institución educativa prácticamente aislada por el pésimo estado de los caminos.
La escena es desesperante: maestros viajando kilómetros sobre agua y niños intentando atravesar caminos intransitables solo para recibir clases.
Padres de familia denuncian que la comunidad fue abandonada a su suerte y que, pese a los reiterados reclamos, ninguna autoridad aparece para dar una solución concreta. “Aquí los chicos tienen que sufrir para estudiar”, lamentaron pobladores indignados por la crítica situación.
Algunos docentes deben recorren hasta 60 kilómetros y dependen de la ayuda de padres de familia que utilizan pequeñas embarcaciones para acercarlos hasta la institución. Sin embargo, muchos alumnos ya ni siquiera logran llegar, quedando varados en medio del barro ante la imposibilidad de avanzar.
Lo más indignante para los pobladores es que, a pocos kilómetros de la zona, avanzan importantes obras de asfaltado que unirán Belén con la ruta PY11 Juana María de Lara, mientras comunidades enteras siguen olvidadas y sin caminos dignos.
LO MISMO CADA AÑO. La comunidad educativa asegura que esta penosa situación no es nueva y que cada año empeora más. Mientras tanto, centenares de niños continúan arriesgándolo todo para acceder a un derecho básico: El acceso a la educación formal.
Una de las docentes, Karina Amaro, suscribió que deben recurrir al uso de botes para poder llegar hasta la institución educativa donde presta servicios, debido al pésimo estado del camino que conecta con la comunidad. Indicó además que esta problemática se arrastra desde hace varios años, afectando no solo a los docentes, sino también a estudiantes y pobladores de la zona.
Pilar vivió 20 minutos de terror
Juan José Brull
ÑEEMBUCÚ
Destrozos dejó el fuerte temporal que se abatió –el pasado jueves– sobre la ciudad de Pilar, capital del duodécimo departamento del país.
Dejó como saldo una decena de casas destechadas, numerosos árboles derribados por el viento fuerte, además de una afectación significativa en las redes de transmisión del suministro eléctrico.
De acuerdo con el reporte de la estación meteorológica de Pilar, la velocidad del viento alcanzó por momentos los 80 kilómetros por hora.
En tanto, alrededor de 20 minutos duró el vendaval, un tiempo suficiente como para esparcir el pánico por toda la ciudad.
La Dirección de Meteorología había emitido una alerta, ante el ingreso de un frente de tormentas y brusco descenso de la temperatura.
El temporal se desplazaba de sur a norte del continente. A las 16:00, el temporal llegó a Pilar con vientos muy fuertes, acompañado de lluvia.
En barrios de la ciudad de Pilar, el fenómeno climático ocasionó cuantiosos daños, caídas de murallas, daños a unas 15 viviendas y corte de cables del tendido eléctrico y de telefonías.
La Policía Nacional rápidamente desplegó el personal policial para realizar el relevamiento de datos y trabajó en forma conjunta con funcionarios y trabajadores de la Municipalidad y la Gobernación.
Según Fernando Ramírez, intendente de Pilar, priorizaron los dormitorios, de manera a que los moradores puedan disponer un sitio para descansar. En paralelo, la Gobernación desplegó su personal para el apoyo y el informe a la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) para la asistencia a familias afectadas.
Cuadrillas de personal municipal se encargaron de retirar los destrozos, como árboles caídos y escombros, y la regulación de tránsito en la ciudad; paralelamente, personal de la ANDE desplegó varios equipos en los lugares que quedaron sin la provisión de energía eléctrica, la información policial señala que no se tuvo personas lesionadas.
En la ciudad de Villa Oliva el fenómeno ocasionó la caída de una antena de la Radio Base con frecuencia policial perteneciente a una caseta de la Comisaría 28ª que, por lo demás, no afectó el servicio del personal policial.