LA HABANA
Los cubanos residentes en el exterior y sus descendientes podrán invertir y tener sus propios negocios en la isla, anunció este lunes el gobierno comunista en momentos en que la economía del país está casi paralizada por el bloqueo energético impuesto por Washington.
“Cuba está abierta a mantener una relación comercial fluida con empresas estadounidenses” y “también con cubanos residentes en Estados Unidos y sus descendientes”, anunció el ministro cubano de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Óscar Pérez-Oliva, en una entrevista con la cadena de televisión estadounidense NBC difundida este lunes.
En la entrevista concedida en La Habana, Pérez-Oliva subrayó que los emigrados podrán tener sus propios negocios en la isla, lo que constituye un viejo reclamo de un sector de la diáspora.
El anuncio se produce en momentos en que la economía de Cuba, bajo embargo de Estados Unidos desde 1962, atraviesa por una crisis energética que ha paralizado casi por completo su economía después de que Washington cortara los envíos de petróleo desde Venezuela, su principal proveedor, y amenazara con sanciones a otros países que le vendan combustible.
De hecho, la isla de 9,6 millones de habitantes sufrió este lunes un apagón generalizado, el sexto registrado en casi un año y medio.
Este apagón ocurre 12 días después de que dos tercios del país, incluida La Habana, quedaran sin electricidad debido a una avería en la principal termoeléctrica del país y la falta de combustible, según dijo la empresa eléctrica estatal.
La crisis energética forzó al gobierno a adoptar un plan de contingencia, que incluye un drástico racionamiento de la gasolina que afecta gravemente a todos los sectores.
“El bloqueo nos priva del acceso a la financiación, al acceso a la tecnología, al acceso a los mercados y, en los últimos años, ha tenido como objetivo específicamente privar a nuestro país del acceso al combustible”, añadió el ministro.
DIÁLOGO CON WASHINGTON. El viernes, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel confirmó que su país mantiene conversaciones con Estados Unidos. El domingo, Donald Trump afirmó que La Habana desea cerrar un acuerdo con Washington, que según él se alcanzaría “muy pronto”.
Trump suele elogiar el éxito económico de los cubanos que emigraron a Estados Unidos y no oculta su deseo de un cambio de régimen en la isla.
En la entrevista, Pérez-Oliva destacó que la apertura “se aplica a las inversiones (y) no solo a las pequeñas, sino también a las grandes inversiones, especialmente en infraestructuras”.