15 oct 2026

Correo Semanal

El segundo domingo de octubre se celebra en Paraguay el Día Nacional del Ñandutí, un tejido que es uno de nuestros más preciados legados culturales.
Hay momentos en que una elección local altera de tal manera la percepción de lo posible que anuncia incluso una transformación nacional. Eso ocurrió, en buena medida, en las últimas elecciones municipales en Ciudad del Este.
Toda cultura revela su verdadera identidad más profunda en las preguntas que elige preservar y en aquellas que con el paso del tiempo, se desvanecen de su horizonte de sentido.
Hay frases que pretenden explicar una situación y terminan, acaso involuntariamente, explicando todo un sistema. En estos días tuvimos dos de esas frases célebres que conviene recordar. La primera la pronunció el vicepresidente de la República –y firme candidato a la Presidencia en 2028–, quien, en su intento por ridiculizar a la oposición, terminó diciendo mucho más de su propio partido de lo que seguramente hubiera querido. Durante un acto en Encarnación afirmó que “la oposición, que a veces lo único que hace es criticar a los colorados, ha demostrado que son peores que los colorados cuando asumen los cargos”. La frase, destinada a desacreditar al adversario, terminó funcionando como una involuntaria confesión sobre la manera en que su propio partido entiende y ejerce el poder.
Hemos dicho antes que ciertas conductas sociales solo pueden prosperar cuando encuentran alrededor una cultura que las vuelve posibles, tolerables y, muchas veces, hasta deseables. Ninguna impostura importante se construye completamente sola, necesita una trama de reconocimientos, de silencios, complicidades y aspiraciones compartidas.