La Plaza Teniente Fariña, situada en el corazón de Caacupé, detrás de la Basílica Menor, se transformó en un vibrante escenario de competencia y tradición, acogiendo a ocho distritos del Departamento de Cordillera en el Concurso de la Sandía, en su segunda edición.
La jornada se desarrolló la semana pasada y demostró la capacidad productiva de la región, enfocada en la excelencia de este fruto de estación estival.
La producción frutícola de Cordillera vivió su día de gloria, cuando productores de ocho distritos participaron en esta competición, entre ellos Valenzuela, Altos, Caacupé, Loma Grande, Atyrá, 1° de Marzo y Santa Elena, marcando récord de calidad y peso.
La balanza dictó que Altos se llevó el galardón al fruto más pesado con una impresionante mole de 20,400 kilogramos, un hito de la producción regional.
Mientras tanto, la más sabrosa fue la de la ciudad de Valenzuela, cuyo esfuerzo fue recompensado con el premio a la sandía más dulce, alcanzando la medición precisa de 12.1 grados Brix, certificando su calidad superior.
Un punto central y de gran impacto social fue que toda la recaudación generada durante la jornada de competencia y venta fue destinada de forma directa e íntegra a los agricultores participantes, asegurando que el beneficio económico regrese inmediatamente a las familias productoras.
Técnicos de la Gobernación, la Municipalidad y del sector productivo unificaron su visión sobre los resultados, destacando la evolución del trabajo en el campo. El ingeniero Gerardo Rojas y la ingeniera Sofía Amarilla –organizadores principales del evento en su segunda edición– coincidieron en el alto nivel técnico alcanzado.
El Ing. Gerardo Rojas, secretario de Producción, enfatizó: “Esta competencia es el reflejo palpable del potencial productivo y la excelencia técnica de nuestros agricultores. El resultado de Altos demuestra que, con inversión, esfuerzo y la asistencia técnica correcta, podemos superar récords y generar productos de clase mundial”.
Por su parte, la Ing. Sofía Amarilla, técnica clave, ofreció la perspectiva científica del triunfo de calidad: “Este año se ha notado un gran avance en la aplicación de la tecnología; los 12.1 grados Brix de Valenzuela no son casualidad, son el resultado de un manejo preciso de la nutrición. Estamos incentivando a todos los distritos, especialmente a los ocho que compiten hoy, a adoptar prácticas que garanticen la sostenibilidad y la mejora continua del producto”.
El evento fue una celebración vibrante, que congregó a familias y productores de los ocho distritos participantes. La exhibición de sandías mostró la diversidad y la rica herencia agrícola de Cordillera.
El premio al dulzor revalidó que la calidad es tan crucial como la cantidad. Los jueces, mediante instrumentos especializados, confirmaron la superioridad de sabor de la cosecha de Valenzuela.
El evento realizado fue más allá de una simple competencia, convirtiéndose en una potente feria y un punto de encuentro social que reafirma la posición de la sandía como producto estrella del departamento.
La entrega de premios, que contó con la presencia de autoridades, cerró el evento con un aplauso a la noble labor del campo y un compromiso con una competencia aún más grande para la próxima temporada. La sandía se consolida como el orgullo frutícola de Cordillera.