La segunda edición del Congreso de Sostenibilidad Corporativa, organizada este jueves por Pacto Global Paraguay, propuso al sector empresarial analizar cómo prepararse para un escenario marcado por nuevas exigencias en materia ambiental, social y de gobernanza (ASG), pero también por oportunidades de inversión, innovación, acceso a mercados y desarrollo económico.
Durante la apertura del encuentro, Cristina Cano, directora del Pacto Global Paraguay, planteó la necesidad de fortalecer a las empresas paraguayas para responder a un mundo que cambia rápidamente y que establece estándares cada vez más exigentes.
“Queremos proponerles una conversación muy concreta y sencilla: cómo podemos fortalecer a las empresas paraguayas para responder a un mundo que está cambiando y que está exigiendo cada vez más”, señaló.
Cano remarcó que las nuevas exigencias no provienen únicamente de los mercados internacionales. También los inversionistas y las empresas que llegan al país se rigen por criterios vinculados con la sostenibilidad, por lo que Paraguay debe prepararse para aprovechar las oportunidades que surgen de esta transformación.
En ese sentido, el Congreso abordó la sostenibilidad desde una perspectiva integral, con una mirada transversal sobre el comercio internacional, la innovación, la inversión y el desarrollo económico. El objetivo es acompañar al sector empresarial paraguayo en la adopción de prácticas que permitan construir empresas más sostenibles, resilientes y competitivas.
Sostenibilidad como oportunidad
Entre los principales temas de la jornada estuvieron la transición energética sostenible y los mercados de carbono, sectores que, según Cano, están generando nuevas oportunidades de inversión y modelos de negocios, aunque también demandan mayor preparación por parte de las empresas.
“Se trata también de poder aprovechar todas esas oportunidades que estos cambios están generando para nuestro país”, sostuvo.
El Congreso también puso sobre la mesa los sistemas alimentarios, la innovación y la sostenibilidad, con el desafío de fortalecer las cadenas productivas paraguayas para responder a mercados que demandan cada vez mayores estándares.
Otro de los ejes centrales fue la incorporación del denominado triple impacto al modelo empresarial, mediante criterios sociales, ambientales y de buena gobernanza.
“Cómo pueden anticiparse, adaptarse y, por sobre todo, cómo generar confianza. Estas capacidades serán cada vez más importantes para poder competir”, afirmó Cano.
Participación de referentes nacionales e internacionales
La jornada convocó a líderes del sector privado, CEOs, miembros de la alta gerencia, autoridades nacionales, organismos internacionales, representantes de la academia, la sociedad civil y el cuerpo diplomático, con el propósito de analizar las transformaciones que están redefiniendo la competitividad, el acceso a mercados, la inversión y la gestión empresarial.
Entre las personalidades destacadas participaron Hanny Cueva-Beteta, coordinadora residente de las Naciones Unidas en Paraguay; Miguel Castro Ribero, del Centro de Conducta Empresarial Responsable y punto focal para Latinoamérica y el Caribe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE); Katja Afheldt, embajadora de la Delegación de la Unión Europea en Paraguay; Alberto Sborovsky, viceministro de Comercio del Ministerio de Industria y Comercio; y Alberto Caballero, director general de Política Económica del Ministerio de Relaciones Exteriores del Paraguay, entre otros referentes.
Un desafío que alcanza a las mipymes
Cano destacó que la transformación hacia modelos empresariales más sostenibles debe alcanzar a compañías de todos los tamaños. En particular, señaló la necesidad de fortalecer las capacidades de las pequeñas y medianas empresas y mipymes, que también enfrentan crecientes demandas para incorporar criterios ASG en sus operaciones. “Somos conscientes de que las pymes y mipymes necesitan cada vez más ser capacitadas para poder incorporar estos criterios”, manifestó.
Finalmente, resaltó que el Congreso apunta a ser más que un espacio de capacitación. La intención es generar un punto de encuentro para que las empresas que ya avanzan en la adopción de prácticas sostenibles puedan compartir experiencias, establecer nuevas conexiones, identificar oportunidades de colaboración y construir alianzas. “Porque ninguna transformación se logra de manera aislada”, concluyó Cano.