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Congreso Nacional: Entre la defensa corporativa en Diputados y el "todos contra todos" en Senado

Por un lado, Diputados está determinado a no destituir a sus miembros sin sentencia firme, solo a sancionar a las minorías. Por el otro, el Senado se encuentra realizando una especie de sorteo de pedidos de pérdidas de investiduras. Este fenómeno que envuelve al Congreso Nacional apeligra la democracia, advierte analista político.

En una nueva serie de denuncias contra parlamentarios, esta semana los protagonistas fueron los senadores Sixto Pereira y Fidel Zavala, amenazados con la pérdida de investidura. Este lunes se presentaron pedidos de destitución para ambos. De esta forma, se suman a los colorados Rodolfo Friedmann y Javier Zacarías Irún, cuyos casos deberán ser estudiados este miércoles.

En lo que va de este periodo parlamentario, la Cámara de Senadores ya hizo uso de esta figura constitucional para expulsar a varios miembros: Óscar González Daher, Víctor Bogado, Dionisio Amarilla, Paraguayo Cubas y María Eugenia Bajac. Todos ellos accionaron luego ante la Corte Suprema de Justicia para recuperar sus bancas.

A esta lista se suma el oviedista Jorge Oviedo Matto, quien renunció a su cargo tras ser procesado por tráfico de influencias.

En contrapartida a este "todos contra todos" en Senado, la Cámara de Diputados demostró proteger a capa y espada a su miembros involucrados supuestamente en delitos comunes, como Miguel Cuevas, Tomás Rivas o Ulises Quintana. No obstante, la Cámara Baja castigó por sus expresiones a la liberal Celeste Amarilla.

El único diputado que perdió su banca en este periodo fue José María Ibáñez, quien renunció por la presión ciudadana por la resolución de su proceso, conocido como el de los caseros de oro.

El analista político Marcos Pérez Talia reflexionó sobre la lógica que conduce las acciones de ambas cámaras que actúan de manera opuesta, aunque las intenciones no están tan aisladas.

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“Como en Diputados prima una mayoría, que funciona como aplanadora, que es capaz de eliminar cualquier intento mínimo de debate, solo se sanciona a quien desafíe a la coalición dominante. Ese fue el caso de Celeste Amarilla”, indicó.

Puso como ejemplo que el propio diputado cartista Basilio Nuñez "acabó reconociendo más tarde, textualmente, que ‘los partidos están metidos en narcopolítica y que no nos salvamos ninguno’, aunque raramente no sufrió la misma sanción que su colega Celeste Amarilla”.

“Entonces, no hay ningún secreto en la lógica: es una cuestión de números y no de razones. En el Senado la lógica es diferente por la fragmentación de los grupos parlamentarios. Y los resultados de las sanciones son bastante opuestos”, sostuvo el politólogo.

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Adelantó que si se aprueba la expulsión de los cuatro senadores, estaríamos hablando de la salida anticipada de casi un 25% del cuerpo colegiado en un mismo periodo, y “recién vamos por la mitad del mandato”.

Pérez Talia comentó que al comienzo como los destituidos eran en muchos casos muy cuestionados, sus salidas no generaron mucho rechazo.

“El problema es que los cuerpos colegiados no solo actúan por motivaciones éticas/morales, es decir, sancionando al que obró mal, sino también por estrategias partidarias, como reacción a una acción previa, por venganza, entre otros. Y peor aún, a la larga termina afectando más a las minorías”, advirtió.

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Al respecto, señaló los casos de Cruzada Nacional y Unace en que los senadores Paraguayo Cubas y Jorge Oviedo Matto, respectivamente, el primero expulsado y el último renunciante, cuyo partidos quedaron sin representación.

“¿Quién representa a los 60.000 votos que obtuvo Payo Cubas, por ejemplo, o los 50.000 que obtuvo Unace?”, inquirió.

“Leí que el senador Enrique Riera dijo que las numerosas pérdidas de investidura en el Senado son ‘la respuesta natural al clamor ciudadano de depurar la política’. Me pregunto: los partidos tienen sus tribunales de conducta, por ejemplo, para purgar a los malos candidatos. ¿Por qué trasladar la responsabilidad de los partidos de filtro y purga a un órgano colegiado que, muchas veces, actúa por distintas y a veces contradictorias motivaciones?”, continuó.

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El especialista afirmó que la ruptura anticipada de un mandato, ya sea del presidente de la República o de un parlamentario, se encuentra prevista en la Constitución Nacional.

“Pero debería ser la excepción a la regla. Porque lo que comienza siendo aceptado, porque son destituidos políticos indecorosos, luego se convierte en un juego de vendetta ad infinitum. Y eso es peligroso en democracia”, alertó.

Para este miércoles, el Senado convocó a una sesión extra en la que se analizarán los pedidos de expulsión de los colorados Javier Zacarías y Rodolfo Friedmann. Mientras que los pedidos de pérdida de Pereira y Zavala fueron presentados este lunes.

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