La situación generaba preocupación en la comunidad, ya que el vehículo sanitario operaba con ruedas en pésimo estado, representando un riesgo constante tanto para el personal de salud como para los pacientes que requieren traslado a centros asistenciales fuera de la ciudad.
El problema fue ampliamente debatido en grupos de WhatsApp de la localidad, donde los ciudadanos suelen intercambiar y visibilizar problemáticas que afectan a la población.
En ese espacio se alertó sobre el peligro que implicaba continuar utilizando la ambulancia en esas condiciones.
El profesor Rumildo Portillo señaló que ante la inacción institucional pese a reiterados pedidos, los propios pobladores tomaron la iniciativa. “La preocupación por la seguridad de todos llevó a que se organice una colecta. Gracias al aporte de la gente, se pudo concretar la compra de las cubiertas”, expresó.
Finalmente, consiguieron juntar un total de G. 2.200.000, dinero con el cual les alcanzó para comprar cuatro ruedas nuevas, adquiridas en Asunción, con el costo del envío incluido.
Esta acción comunitaria refleja el compromiso de la ciudadanía con su sistema de salud, aunque también pone en evidencia la falta de respuesta de las autoridades en garantizar condiciones básicas para un servicio tan sensible como el traslado de pacientes. Por lo general, las derivaciones hacia hospitales de alta complejidad se llevan a cabo para salvar vidas.
Ante la ausencia de las autoridades e instituciones que posee recursos, en este caso la gestión corrió a cargo de los ciudadanos quienes tuvieron que sacar de sus bolsillos y juntar el dinero suficiente para la adquisición de las nuevas cubiertas que ya fue colocada a la ambulancia, según cuentan.