Almir de Brum, el productor agropecuario de 32 años que estuvo secuestrado por más de 100 días, ya se encuentra con su familia y bajo el cuidado de un equipo médico y psicológico liderado por el Ministerio Público. El padre de la víctima dio detalles sobre cómo su hijo pasó la primera noche en su casa, luego de lograr escaparse de sus captores y caminar por más de seis días para reencontrarse nuevamente con su familia.
El fiscal de la Unidad Especializada de Antisecuestro, Federico Delfino, encabeza las tareas de contención, asistencia y las primeras declaraciones de la víctima tras confirmarse su liberación en la zona norte del país.
El joven productor regresó a su hogar tras una larga ausencia que comenzó el pasado 21 de febrero de 2026. Según los primeros reportes médicos, De Brum presenta una visible pérdida de peso y algunas heridas corporales leves, producto del desgaste físico y mental del cautiverio.
El fiscal Delfino confirmó que la prioridad de las autoridades en este momento es garantizar la estabilidad de la víctima. Por esta razón, especialistas de la Fiscalía le brindan asistencia integral antes de avanzar con los interrogatorios formales sobre los días que pasó privado de su libertad.
Al respecto, el agente fiscal mencionó que profesionales de la institución coordinan acciones de contención emocional y asistencia médica para resguardar su bienestar físico y psicológico tanto de la víctima como de sus familiares directos.
DILIGENCIAS. La Fiscalía y las fuerzas de seguridad manejan el caso bajo estricta reserva para no entorpecer los pasos de la investigación. Uno de los puntos claves de las tareas actuales que se llevan adelante son las declaraciones previas. El fiscal busca reconstruir el recorrido de la víctima y determinar si se trató de un escape o de una liberación por parte de los captores.
Esto, pese a las declaraciones públicas realizadas por la familia de Almir, quienes negaron haber pagado por el rescate del productor.
Las autoridades mantienen activos los operativos en los límites de Caaguazú y Canindeyú para identificar con varias diligencias investigativas orientadas a la obtención de mayores elementos de información que permitan determinar la identidad de los responsables, así como esclarecer las circunstancias que rodearon el hecho.
TRAS LOS CAPTORES. Por su parte, el ministro de Defensa, general Óscar González, también relató que el colono logró escapar de sus secuestradores y contactar a su familia para que lo rescatara.
Igualmente, el secretario de Estado se mostró extremadamente cauteloso y evitó dar detalles que pudieran comprometer la investigación en curso.
Además, destacó que los trabajos de inteligencia continúan a pleno para identificar y poner a disposición de la Justicia a los responsables. “Todavía no podemos aseverar nada porque esto es muy nuevo”, remarcó González.
Según el ministro, Almir se encuentra físicamente bien, aunque emocionalmente afectado por el prolongado secuestro.
“Nací otra vez, yo ya no tenía más vida, más nada”
“Nací otra vez. Yo ya no tenía más vida, más nada. Cuando agarré el teléfono me dijo ‘estoy vivo, papá. Vení llevame’. Cuando llegó le abrazamos, lloramos”, expresó Valmir de Brum, padre del productor Almir de Brum, quien señaló que la libertad de su hijo no se debió a la presión de las fuerzas de seguridad, sino a una arriesgada fuga planificada por el propio joven en medio de la densa vegetación de la zona. Además, dio detalles de cómo su hijo pasó la primera noche en su casa, tras permanecer por 103 días en cautiverio.
Valmir detalló que su hijo consiguió evadir a sus custodios y caminó desorientado por el monte durante casi seis días hasta encontrar auxilio. Posteriormente, Almir utilizó un teléfono prestado para comunicarse a las 12:10 horas con su padre, quien primeramente dudó de la comunicación, pero acudió a buscarlo. Valmir dijo que localizó a su hijo caminando a unos 8 o 10 kilómetros de la zona de Marina Cué, en el distrito de Curuguaty. Además, recalcó que la familia no pagó un solo guaraní por el rescate.
“LO TRATARON BIEN”. Valmir contó que los secuestradores “le trataron bien a mi hijo”. Igualmente, dijo que tenía los pies hinchados de tanto caminar y está muy flaco.
Aunque dijo que los secuestradores lo alimentaban hasta con pizza, contó que su hijo perdió aproximadamente 30 kilos: “Ayer comió de todo un poco. Él quería empanadas. Unas cuantas comió”. También contó que se despertó a las tres de la madrugada y ya no podía dormir, por lo que padre e hijo permanecieron tomando mate.
Hacían operativos con cautela para evitar riesgo de vida
El ministro del Interior, Enrique Riera, recordó que el miedo a un desenlace trágico frenó varios procedimientos de búsqueda en los montes. Señaló que si ingresaban a un monte tan denso, la víctima corría el riesgo de morir o ser usada como escudo humano. También relató sobre la manera inhumana en que los secuestradores mantenían en cautiverio al productor Almir de Brum.
Además, confirmó que las lesiones en los tobillos y rodillas de Almir coinciden con el modus operandi del EPP de mantener a sus rehenes sistemáticamente atados a árboles en medio de los montes.
De esa manera, aseguró que existe un 90% de certeza de que los autores pertenecen al grupo criminal armado Ejército del Pueblo Paraguayo, en coincidencia con el hallazgo de panfletos extorsivos e informes de inteligencia civil y militar.
TRAS LOS AUTORES. El secretario de Estado dejó en claro que el trabajo no termina con la liberación del joven productor, sino que los procedimientos continúan con la identificación y captura de los secuestradores. “El otro frente es el de los restos del EPP que siguen en los montes y que estamos con muchísima información importante”, afirmó Riera sobre los avances en la investigación.
Sobre los trabajos que se realizaron tras confirmarse el secuestro del productor agropecuario, Riera reveló que, desde el primer día del secuestro ocurrido en Canindeyú, se unificó toda la inteligencia del país entre el Departamento de Análisis y Seguridad (DAS) y el Batallón de Inteligencia Militar (BIMI) para lograr rescatar a la víctima.
“Se hicieron 37 incursiones en la zona. Una pasó muy cerca, según el propio relato de Almir”, contó, aunque celebró que en esa ocasión no se hayan encontrado, por lo que podría haber sido un fuerte enfrentamiento que ponía en riesgo la vida de la víctima. “Si se producía el encuentro podría haber muerto el rehén”, aseveró.
Por último, el ministro del Interior señaló que los investigadores cuentan con mucha información sobre los miembros del grupo armado en el Norte y se espera la captura de ellos en los próximos días.
- “El otro frente es el de los restos del EPP que siguen en los montes y que estamos con muchísima información importante” Enrique Riera, ministro del Interior.