En Pilar, el párroco de la Basílica Nuestra Señora del Pilar, presbítero José Dolores Echeverria se dirigió a la multitud que portaban las palmas para ser bendecidas frente al templo ecuménico, en el barrio General Diaz de Pilar.
“Hermanos y hermanas: En este tiempo de gracia nos reunimos como pueblo creyente para contemplar el camino de la cruz. Él camina hoy con nosotros, carga nuestras heridas, escucha el clamor de los pobres, de las víctimas de la violencia, de los desplazados, de quienes sufren la injusticia, la soledad y la desesperanza”, manifestó el padre.
Luego de la bendición de las palmas, los fieles congregados caminaron en procesión para la santa misa en la Basílica Nuestra Señora del pilar.
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En Concepción, la Parroquia Nuestra Señora del Rosario y San Antonio de Concepción llevó adelante un nutrido programa de celebraciones denominado “Semana Santa a lo yma” (como en la antigüedad), que en su segunda edición generó gran interés y participación en la comunidad.
Las actividades fueron encabezadas por el presbítero Fernando Florentín, con el acompañamiento activo de jóvenes y adultos parroquianos.
En la mañana de este domingo, en el marco del Domingo de Ramos, se realizó la recordación de la entrada de Jesús a Jerusalén. La representación incluyó al padre Florentín montado en un burrito, recreando el pasaje bíblico, tras una procesión que partió desde la defensa costera hasta el templo parroquial, congregando a numerosos fieles.
El programa continúa este martes a las 19:00 con la puesta en escena del Vía Crucis viviente, una de las actividades más esperadas, que el año pasado convocó a una importante concurrencia.
En el Chaco, una de las celebraciones fue realizada en la Catedral María Auxiliadora de Fuerte Olimpo, donde el monseñor Gabriel Escobar, obispo del Vicariato Apostólico del Chaco, hizo un fuerte llamado a la reflexión, la conversión personal y el compromiso social, al tiempo que cuestionó duramente diversas problemáticas que afectan al país.
En su homilía, el prelado invitó a los fieles a identificarse con los personajes de la Pasión de Cristo, planteando una reflexión profunda: “¿Cuál podría ser mi sitio? ¿Qué personajes se parecen más a mí?”, interpeló, señalando que cada persona puede reflejar actitudes de traición, negación, injusticia o solidaridad.
El obispo no dudó en vincular el mensaje evangélico con la realidad nacional, denunciando prácticas como la corrupción, el tráfico de influencias y las licitaciones amañadas. Según expresó, estas acciones “siguen desangrando al pueblo” y afectan directamente la confianza ciudadana y el desarrollo del país.
No obstante, destacó el ejemplo de muchos paraguayos solidarios que, desde sus posibilidades, ayudan a quienes más lo necesitan, comparándolos con figuras como el Cireneo, que ayudó a Jesús a cargar la cruz. En ese sentido, valoró el esfuerzo de familias, comisiones vecinales y ciudadanos que organizan actividades para asistir a enfermos o personas en situación de necesidad.
Procesiones también fueron realizadas en iglesias de la capital. En la Catedral Metropoliana y en la Iglesia de la Encarnación, muchos feligreses acudieron para acompañar el tradicional ritual.