06 sept 2026

Antonio Machado no está solo en su tumba

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Solo hay que caminar unos metros en el cementerio de Colliure (sudeste francés) para llegar a la tumba de Antonio Machado, donde reposan los restos del poeta español y que, casi 90 años después, sigue siendo lugar de peregrinaje.

La tumba, acompañada por la de la madre del poeta, Ana Ruiz, está en un lugar preferente en la entrada principal del camposanto, un sitio que no es casualidad en un pueblo de 2.700 habitantes que tiene a Machado en su recuerdo como uno de sus vecinos más ilustres.

El célebre escritor español solo estuvo allí entre el 28 de enero y el 22 de febrero de 1939, pero su llegada, huyendo de las tropas franquistas, fue un acontecimiento. Este pueblo costero a 39 kilómetros de la frontera española ha visto cómo su crecimiento terminó integrando el cementerio en su casco urbano, e incluso las señalizaciones señalan directamente el camino hacia la “Tombe d’Antonio Machado”, que nunca está sola desde que el operario municipal de guardia abre sus puertas por la mañana.

Tal es el trasiego ante la tumba, que el encargado del cementerio bromea con que es “el sepulturero más acompañado de toda Francia”.

Y cuando se llega a cualquier tienda del pueblo y se pide un artículo, no es raro que quien atiende comente: “espagnols, comme Machado”, y cuente su particular historia sobre cómo vive Colliure el ser centro de atención por un poeta nacido en la ciudad española de Sevilla en 1875.

Todo lo relacionado con Machado lo coordina la fundación creada en el municipio francés, que tiene incluso un buzón junto a la tumba en la que se depositan cientos de cartas.

Los integrantes de esta entidad se encargan de contestar las misivas, aunque algunas se dejan directamente sobre la lápida, con mensajes como “Va por ti, papá”, depositada el pasado 13 de agosto, en la que se dan las “gracias por tanto” al escritor.

Ante la tumba, una pareja catalana explica a EFE que tienen como parte de su ritual de vida visitar al escritor cada dos años aproximadamente, y se emocionan no solo viendo cómo han aumentado las banderas republicanas españolas y demás símbolos que cada persona va depositando. Uno de ellos es una pequeña piedra blanca con la bandera de la Segunda República española (1931-1936) y el mensaje Gente de Triana (popular barrio de Sevilla), ciudad de nacimiento del poeta.

A unos 200 metros del cementerio está el Espacio Antonio Machado, creado en el hotel donde murió. Allí se reproduce la habitación del poeta, con la cama en la que murió junto a la de su madre, que agonizaba para fallecer tres días después. El museo está, precisamente, en la calle Antonio Machado, en ‘Casa Quintana’, otrora un hotel regentado por Pauline Quintana, que, a sabiendas de quién era su huésped, le protegió con todo lo que pudo, tras llegar sin dinero ni pertenencias.

Hasta su tumba acude gente de todas las edades para rendir homenaje a Machado, donde “murió el poeta lejos de su hogar, le cubre el polvo de un país vecino”, como inmortalizó el cantante Joan Manuel Serrat en su disco ‘Cantares’ en su recuerdo. Para los vecinos de Colliure, los 26 días que pasó allí son una parte más que importante de su historia.

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EFE
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