El partido en construcción Paraguay Soberano emitió una declaración sobre la licitación para el arrendamiento de 18.000 máquinas de votar por parte del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) por USD 35 millones.
Este proceso licitatorio se encuentra en su fase final con un solo oferente aún en carrera que es Comitia-MSA.
Sostienen que el TSJE va camino a imponer el voto ciudadano con máquinas obsoletas, no auditadas y con escaso control.
“El único oferente del TSJE utiliza un modelo de máquinas de votación que tiene innumerables vulnerabilidades en su hardware, en el sistema operativo y el código fuente, además de que no existieron auditorías sobre su funcionamiento y es insuficiente el control ciudadano y partidario. El organismo electoral, en una licitación direccionada, encamina así a imponer a la ciudadanía un instrumento viciado para emitir el voto, violando derechos humanos elementales, lo cual habilita a acciones legales para parar el proceso”, advirtieron.
Uno de sus representantes es Derlis Gregor, ingeniero en informática, máster y Ph.D en electrónica e investigador categorizado SISNI Nivel II del Paraguay. Gregor afirmó que el consorcio Comitia-MSA, pese a los serios cuestionamientos formales de la DNCP, contenidos en la Resolución N° 3654/25, fue la única oferente ante el Tribunal Superior de Justicia Electoral, en un proceso que no ha tenido competencia real y con vínculos señalados con el poder político, lo cual despierta serias dudas de transparencia.
“Las máquinas ofrecidas son del mismo modelo de las utilizadas en el 2023, con las vulnerabilidades ya señaladas al principio, entre ellas el hecho de que se ha tomado una presentación de la empresa como una auditoría, algo inédito e injustificable (salvo por el TSJE)”, explicó.
PAPELETAS ELECTRÓNICAS. Refirió que la demostración reciente en el Congreso, realizada por el senador Éver Villalba, confirmó algo que vienen advirtiendo hace tiempo: La papeleta (como soporte físico) permite almacenar información sin controles suficientes.
“Aunque la papeleta con un voto ya emitido incorpora una capa de protección, el sistema depende internamente de condiciones lógicas simples (TRUE/FALSE) que, si no se auditan con rigor, pueden permitir la grabación o regrabación indebida. El problema no es el votante, el problema es un diseño que permite manipulación si no existe auditoría real, abierta y profesional”, señaló.
Sostuvo que desde su partido en construcción Paraguay Soberano exigen proteger la voluntad popular, conforme al artículo 118 de la Constitución Nacional, el artículo 23 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y el artículo 25 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que garantizan el derecho irrenunciable del pueblo a elecciones libres, auténticas y verificables. “Exigimos suspender la adjudicación hasta tanto se garantice un proceso limpio, competitivo y transparente con acompañamiento de todas las partes. Pedimos auditorías independientes y completas, con acceso real a hardware, software y papeletas; evitar cualquier contrato con potencial conflicto de intereses y un sistema electoral seguro, verificable y basado en controles visibles para la ciudadanía. Nuestra democracia no puede depender de licitaciones dirigidas, máquinas de votaciones vulnerables ni papeletas sin control técnico”, sostuvo el experto.