El ministro del Interior, Enrique Riera, calificó el atentado como un “desafío directo al Estado” por parte del crimen organizado, mientras que el comandante de la Policía Nacional, César Silguero, confirmó el despliegue de operativos masivos tras confirmarse el fallecimiento de dos agentes de policía y un civil, además de resaltar que el hecho no quedará impune. Ambas autoridades dieron sus condolencias a las familias de los agentes y del civil fallecidos.
Respecto al grupo que estaría detrás del ataque, el ministro Riera mencionó a Radio Monumental 1080 AM que todavía no tienen conclusiones finales y que están siendo prudentes.
Además, indicó que el hecho podría tener relación con organizaciones vinculadas al narcotráfico más que con grupos como el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), pero tampoco descartó ninguna hipótesis.
“Esto es todo muy preliminar y, de ser así, no se descartaría que sean (del EPP); pero, por otro lado, en la zona operan estos grupos armados que están detrás del narcotráfico y más parecía ser un mensaje para el Estado”, respondió el secretario de Estado. Agregó que “cuando atacan una institución con un objetivo como este, claramente hay una diferencia abismal con el tema de bancos o caudales, que tienen un objetivo económico” y destacó que en la zona no se encontró ningún panfleto o escrito, tal como ocurrieron en otros hechos similares que fueron atribuidos al EPP. “Este es un mensaje de que están vivos, presentes y activos”, aseguró el ministro.
no quedará impune. El comandante César Silguero recorrió ayer las instalaciones totalmente destruidas del puesto policial y aseguró que el crimen no quedará impune. Indicó que equipos especializados de inteligencia e investigación ya trabajan para identificar y capturar a los autores. “Nosotros vamos a actuar con firmeza en relación a lo acontecido, el hecho no quedará impune”, afirmó el comandante, además de admitir que las fuerzas policiales fueron totalmente sobrepasadas ante la capacidad de fuego de los atacantes.
En ese sentido, resaltó que “es una zona realmente crítica. El reporte que tenemos es que aquí trabajan 12 a 14 policías. Ayer estaban cuatro”.
Además, señaló que “evidentemente estamos hablando de una organización criminal que envía un mensaje, que tenemos que interpretar. Por eso quiero esperar el análisis en relación a lo que se está colectando para apuntar hacia un grupo determinado”.
El ataque fue ejecutado por un numeroso grupo de hombres fuertemente armados y vestidos con ropas camufladas, quienes primero abrieron fuego contra los efectivos policiales apostados en el destacamento y posteriormente lanzaron bombas molotov para incendiar el edificio.
“Cuando atacan una institución con un objetivo como este, claramente hay una diferencia abismal con el tema de bancos o caudales, que tienen un objetivo económico”.
Enrique Riera, ministro del Interior.
“Nosotros vamos a actuar con firmeza en relación a lo acontecido; el hecho no quedará impune... evidentemente estamos hablando de una organización criminal que envía un mensaje”.
Autopsia: Los policías fueron ejecutados
Los agentes policiales muertos durante el ataque al puesto policial de Naranjito, distrito de Ybyrarobaná, Canindeyú, fueron brutalmente ejecutados, de acuerdo al resultado de la autopsia realizada en la tarde de ayer por el médico forense Pablo Lemir.
Los uniformados que fueron asesinados por los criminales son los suboficiales Atilio Martínez Barrios (40) y Herminio Ojeda González (33), además del civil Josemar Escobar Piris (37).
Lemir informó que en el caso del suboficial Atilio Martínez Barrios, tenía dos disparos; uno en la axila, lado derecho, que le causó la muerte por hemorragia, y otro en la cabeza, que aparenta haber sido un tiro de gracia.
Por su parte, el cuerpo del suboficial Herminio Ojeda, presentaba tres heridas de bala en la espalda y un disparo en la boca. Este último es particularmente brutal, ya que los resultados indican que la víctima estaba aún con vida cuando le metieron el arma en la boca y le dispararon.
Del tercer fallecido, Josemar Escobar Piris (37), civil y vecino de la zona, que realizaba tareas de secretario en el puesto policial, no se dieron detalles.
En cuanto al herido, el suboficial Víctor Gavilán, que recibió tres disparos de refilón, está fuera de peligro y en buen estado general y permanecerá internado.
Senadora pidió cambio de ministro
Yolanda Paredes, senadora por el partido Cruzada Nacional, consideró ayer que lo ocurrido en la colonia Naranjito es un mensaje de la mafia. “La mafia está enojada con no sé quién, algo pasó o algún mensaje que quieren dejar para el futuro. Pero esto me parece que no puede terminar acá”, dijo la legisladora.
“Mi condolencia a la familia policial –expresó Paredes–. Espero sinceramente un mea culpa de este Gobierno, de asumir las consecuencias de sus actos”. Luego, se preguntó: “¿Hasta cuándo vamos a dejar morir más personal policial en sus puestos de trabajo?”
Siguiendo con su exposición, la senadora reclamó al presidente Santiago Peña el cambio de jugador. “Santiago Peña: llegó el momento del cambio de jugador. A Riera evidentemente no le da el cuero para seguir en ese lugar. No tiene capacidad, ni de mando”.
Luego, dirigiéndose directamente al ministro Riera, dijo: “Si no tiene esa capacidad, pues, señor Riera, paso al costado y que pase otro adelante, alguien a quien realmente le interese la seguridad interna de nuestro país”.
“Hace tres años que está el ministro del Interior –recordó– y no hemos visto resultados; solamente diez mil nuevos egresados de la Academia Policial que desaparecieron”.
El cardenal condenó ataque a comisaría
En una carta abierta dirigida al comandante de la Policía Nacional, comisario general director César Silguero, el cardenal Adalberto Martínez expresó su “cercanía espiritual a la gran familia policial, especialmente a los camaradas, familiares y amigos de los efectivos fallecidos (los suboficiales Herminio Ojeda González y Atilio Martínez Barrios, así como del ciudadano Josimar Escobar Piris), quienes ofrendaron su vida en el fiel cumplimiento de su deber”.
El cardenal sostuvo que ninguna forma de violencia puede justificar el desprecio por la vida ni el intento de sembrar el miedo entre la población. “La violencia jamás podrá imponerse sobre la justicia, la verdad y el bien común”, remarcó.
Expresó asimismo su confianza en que las autoridades competentes “desplegarán todos los esfuerzos necesarios para esclarecer plenamente este crimen, identificar, capturar y poner a disposición de la justicia a todos los responsables”.
Además, reiteró su llamado a toda la sociedad paraguaya a rechazar con decisión toda forma de violencia, de criminalidad organizada, de odio y de corrupción. “Nadie puede permanecer indiferente frente al avance de la violencia”, señaló.
Instó a que las autoridades esclarezcan el caso.