El proyecto que originalmente fue impulsado para elevar los requisitos de los representantes del Congreso ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM), y que en su momento fue conocido coloquialmente como “anti-Rivas”, generó nuevas reacciones tras las modificaciones introducidas por la Cámara de Diputados, que flexibilizaron varias de las exigencias.
La iniciativa había sido presentada luego de las polémicas que rodearon al ex senador Hernán Rivas, cuestionado por presuntas irregularidades en su título de abogado y su desempeño como miembro del JEM.
La versión original impulsada en la Cámara Baja establecía, entre otros puntos, un mínimo de 10 años de ejercicio profesional y mayores condiciones de idoneidad para quienes representen al Congreso ante el órgano encargado de juzgar el desempeño de jueces y fiscales.
Golpe. El senador progresista Rafael Filizzola cuestionó duramente las modificaciones y afirmó que representan “un duro golpe contra el sistema de justicia”.
“Es un duro golpe contra el sistema de justicia. Una clara señal de que el cartismo solo busca una justicia sometida que favorezca sus intereses, es decir, blanquear a los amigos y perseguir a los críticos”, sostuvo el legislador.
Filizzola agregó que con esta decisión “se sepultan las posibilidades de contar con organismos que permitan depurar el Poder Judicial y al mismo tiempo promover y proteger a los mejores”.
“En estas condiciones el JEM seguirá siendo una herramienta más para proteger a jueces corruptos y perseguir a los honestos”, enfatizó.
Por su parte, el senador José Oviedo adelantó que propondrá a la Cámara Alta insistir con el texto original.
La propuesta de modificación del diputado cartista Édgar Olmedo se centró en tres aspectos que tienen que ver con la edad y el lapso de preparación del abogado.
“En estas condiciones el JEM seguirá siendo una herramienta más para proteger a jueces corruptos”. Rafael Filizzola, senador progresista.