La directora de Promoción y Protección de los Derechos de la Niñez y Adolescencia del MEC, Sonia Escauriza, sostuvo en nota con Última Hora que el principal problema no es únicamente la existencia de hechos de bullying. ‘‘Lo que preocupa acá es una inacción, o que tanto los padres como los docentes perciban algunas situaciones y no hagan un seguimiento a los casos’’, afirmó.
Escauriza recordó que el caso investigado por la fiscal Vivian Coronel ocurrió en 2023 y señaló que existieron señales de alerta que debieron ser atendidas. Como ejemplo, mencionó cuando un estudiante pide ser cambiado de grado o de sección sin una explicación aparente. ‘‘Eso te tiene que llamar la atención. Hay que preguntarle al niño qué es lo que pasa’’, expresó.
Advirtió que la preocupación aumenta cuando estas omisiones ocurren en instituciones privadas. ‘‘Este caso en concreto es de un colegio privado. Ellos tienen su equipo técnico, tienen su equipo de orientación. Eso es lo que preocupa’’, enfatizó, al aclarar que los psicólogos escolares cumplen una función pedagógica y que, cuando corresponde, el estudiante también debe recibir acompañamiento clínico externo.
El MEC cuenta con un protocolo específico de actuación frente al acoso escolar y una ley vigente desde 2012. La directora explicó que, una vez detectados indicios, deben activarse mecanismos de evaluación, incluso mediante cuestionarios de detección, para identificar posibles víctimas, agresores o testigos y actuar de forma inmediata.
El protocolo establece procedimientos de prevención, detección, medidas urgentes e intervención, incluyendo la comunicación a las familias y, de ser necesario, a instituciones como la CODENI, la Fiscalía o la Policía Nacional. Además, la institución debe confirmar o descartar la situación en un plazo máximo de 72 horas.
Reportes alarmantes. En relación con la salud mental, Escauriza informó que este año fueron reportados siete intentos de suicidio y tres suicidios de estudiantes en el departamento Central, cifras que motivan un trabajo permanente de contención y prevención.
Explicó que, ante un intento o suicidio de un estudiante, el MEC activa un plan de crisis para evitar un ‘‘efecto dominó’’. ‘‘Según los psicólogos, cuando estamos ante un caso así generalmente es como un efecto dominó, entonces hay que trabajar y enfocarse en eso’’, indicó.
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Añadió que el protocolo establece como primeras acciones identificar el caso, contener al estudiante y trasladarlo al centro de salud en caso de intento de suicidio o comunicar inmediatamente a la Fiscalía si se trata de un suicidio consumado (Ver infografía).
Escauriza pidió a los padres estar más pendientes de los chicos. ‘‘Si detectan algún hecho, que hablen con sus hijos. Una preguntita: ‘‘¿Cómo te fue hoy en la escuela? ¿Qué pasó?’”, expresó. También alertó sobre señales como el aislamiento, lesiones inexplicables o conductas inusuales, ya que ‘‘las víctimas de acoso muchas veces no quieren contar porque se sienten culpables’’.