Ante a la jueza de Garantías, Cynthia Lovera, se realizó la audiencia preliminar para la abogada Lourdes Aranda, ex asesora jurídica de la Asociación Mutual del Hospital de Clínicas (Amuclin) hoy inexistente, y quien fue acusada por supuesta estafa.
El caso data ya del 2016, cuando Bernadet formaba parte de la Aso, de donde los socios retiraban víveres y ropas, nunca crédito de dinero. Ese año, sin que la enfermera se entere, Aranda ya le había demandado y dos años después, en el 2018, le convoca, advirtiéndole que podría iniciar un juicio en su contra, tal como ya había sucedido.
Allí comenzó la terrible peregrinación de la enfermera, embargada por años. El caso llegó a la Fiscalía y el fiscal Luis Lionel Piñánez, de Delitos Económicos, imputó a la abogada y luego la acusó.
Durante la preliminar, Piñánez se ratificó de la acusación contra Lourdes Aranda. Indicó que mediante el uso de pagarés ya cobrados, la acusada causó un perjuicio de G. 41.000.000 a la víctima, a través de un juicio ejecutivo que inició por una deuda de G. 3.721.000, que ya había sido saldada.
Solicitó la elevación del caso a juicio oral. También ofreció pruebas.
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Por su parte, la abogada Cecilia Pérez, por la querella, también se ratificó de la acusación y ofreció pruebas.
La defensa de Aranda, sin embargo, planteó la excepción de falta de acción por atipicidad y el sobreseimiento definitivo de la misma. Finalmente, también requirió la exclusión de varias pruebas de la causa, que la jueza Cynthia Lovera terminó rechazando.
El caso
El 30 de agosto del 2018, la abogada le citó a Luciana para comentarle sobre una deuda de G. 3.721.000 y ella pagó rápidamente, bajo la promesa de que el juicio en su contra no avanzaría. La víctima ya estaba jubilada para ese entonces.
A cambio, le dio una constancia de cancelación de deuda, con la promesa de formalizar el finiquito ante el Juzgado.
Cinco años después, en el 2023, Luciana se percata de que se empezó a descontar de su sueldo un monto grande, específicamente G. 1.456.243.
Averiguó qué pasaba y se encontró con la demanda en contra, pero ya del 2016. La que presentó fue la misma Lourdes Aranda y luego quedó como demandante una tal Julia Mabel Acosta, a quien ella no conocía, pero fue quien había recibido los derechos de Amuclin, bajo patrocinio de la abogada.
El juicio ejecutivo terminó siendo por la suma total de G. 41.000.000, por dos pagarés que supuestamente no se pagaron, pero estos serían falsos, ya que Luciana afirma nunca haber firmado eso.
Notificaciones aparentemente falsas
Las notificaciones durante todo el juicio también son dudosas, ya que los ujieres refirieron haber llegado hasta el trabajo de Luciana Bernadet, siendo que ella en setiembre del 2017 ya se jubiló del Hospital del Clínicas.
Casi todas las comunicaciones tienen la misma característica: que el ujier fue hasta el centro de salud y le recibió una compañera, que no quiso identificarse y que se negó a firmar el documento.
Descuentos por embargos
Luciana Bernadet sufrió descuentos hasta el mes de agosto del 2025. En total, se le descontó ya Gs. 41.163.052, de su jubilación que cobra del Banco Nacional de Fomento (BNF).
Actualmente, se encuentra en trámites los documentos para que se finiquite el juicio en el Juzgado de Justicia Letrada del 2° Turno de Asunción.