22 jul 2026

Virus del dengue y el zika nos hacen más apetitosos para mosquitos

Un equipo internacional de investigadores descubrió que, cuando los seres humanos se infectan con el dengue o el zika, segregan una sustancia que los hace más atractivos para los mosquitos, que son el vector de transmisión de estos virus.

Aedes aegypti.jpg

Especialistas cubanos realizaron una prueba mediante la técnica del insecto estéril para controlar la población del mosquito Aedes aegypti.

Foto: Archivo UH.

El hallazgo, publicado este jueves en la revista Cell, ha ayudado a los científicos a diseñar un tratamiento basado en un medicamento comercial para el acné que rebaja la liberación de esta sustancia en ratones y, con ello, reduce las picaduras de los mosquitos.

El dengue, propagado por los mosquitos en las zonas tropicales de todo el mundo, causa fiebre, sarpullido, dolores y, a veces, hemorragia y muerte.

Cada año hay más de 50 millones de casos de dengue y unas 20.000 muertes, la mayoría niños, según datos del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de los Estados Unidos.

El zika, transmitido por mosquitos de la misma familia que el dengue, no suele provocar enfermedad grave en los adultos, pero causa graves malformaciones en los fetos de las mujeres embarazadas infectadas.

Ambos virus dependen de los mosquitos para sobrevivir: cuando los mosquitos sanos pican a un huésped infectado, pueden contagiarse ellos mismos y propagar los virus a otros animales. Así es como sobreviven estos patógenos.

“Los mosquitos confían en su sentido del olfato para detectar a los huéspedes. Al inicio del estudio, vimos que preferían alimentarse de ratones infectados por el dengue y el zika”, explica Gong Cheng, científico principal del proyecto en la Universidad de Tsinghua que ha liderado la investigación.

Para saber por qué, el equipo analizó muestras de olor de ratones y humanos infectados y descubrió que el culpable de que olieran más “deliciosos” era la acetofenona, un compuesto que también está en muchas frutas y quesos y que estaba en un nivel anormalmente alto en los individuos infectados.

“Descubrimos que los flavivirus (como el dengue y el zika) pueden utilizar el aumento de la liberación de acetofenona para ayudarse a sí mismos a lograr sus ciclos vitales con mayor eficacia, haciendo que sus huéspedes sean más atractivos para los mosquitos vectores”, dice Cheng.

Cheng y sus colegas investigaron entonces cómo los virus del dengue y el zika logran aumentar el nivel de acetofenona y lo describieron como “una sofisticada interacción entre la microbiota de la piel de los huéspedes, los flavivirus y los mosquitos”.

Cuando un flavivirus invade a un huésped, el virus y las células del cuerpo del huésped se pelean por controlar el nivel de una proteína clave que regula la composición del microbioma de la piel. Si las células ganan, el microbioma mantiene a raya a las bacterias productoras de acetofenona, pero si gana el virus, las bacterias se replican en exceso y producen más acetofenona.

Buen olor para mosquitos

El resultado es que los individuos enfermos huelen tan bien para los mosquitos como una bandeja de galletas recién horneadas, según los autores.

Con esta información, el equipo se propuso encontrar una forma de ayudar a las células a ganar la pelea y decidió probar si la isotretinoína –un derivado de la vitamina A utilizado habitualmente como medicamento para el acné– podía suprimir la producción de acetofenona.

Tras alimentar a los ratones con isotretinoína y ponerlos en una jaula con mosquitos, los autores descubrieron que los mosquitos se alimentaban igual de los ratones infectados y tratados con isotretinoína que de los no infectados.

Cheng y su equipo planean probar ahora sus hallazgos en el mundo real: “Queremos administrar isotretinoína en pacientes con dengue para reducir la actividad de los mosquitos mediada por la acetofenona”, dice Cheng.

Más contenido de esta sección
La NASA avanza en una larga misión para rescatar el telescopio espacial Swift, lanzado hace 22 años para detectar las explosiones más potentes del universo, con el objetivo de evitar su reingreso incontrolado a la Tierra a finales de este año.
El presidente de Guyana, Irfaan Ali, afirmó el martes que su prioridad es ofrecer “consuelo” a los familiares y amigos de la víctimas del naufragio de la embarcación MV Barima con 179 viajeros a bordo, del que hasta el momento, rescataron a 79 personas y recuperaron 53 cadáveres.
Japón emitió alertas de golpes de calor en gran parte del país y varias ciudades experimentan “días de calor cruel”, un nuevo término creado este año por la agencia meteorológica nacional para calificar temperaturas superiores a los 40°C.
La Asamblea Nacional (Parlamento) de Nicaragua inició este martes un plan de trabajo para preparar reformas a la Constitución y otras leyes, después de que el presidente Daniel Ortega ordenara impulsar cambios para impedir que la oposición vuelva a competir en elecciones, en medio del rechazo de países como Costa Rica, Panamá y Estados Unidos.
Dos bomberos-zapadores han fallecido este martes mientras luchaban contra un incendio declarado en las inmediaciones del aeropuerto Burdeos-Mérignac (el noveno en volumen de pasajeros en 2024 en Francia), anunció el ministro del Interior francés, Laurent Nuñez.
Consumir hasta cinco tazas de café americano al día (unos 225 miligramos) es seguro para la salud y está relacionado con un menor riesgo cardiovascular, como insuficiencia cardíaca o ictus, según una declaración científica de la Asociación Estadounidense del Corazón recogida este lunes en la revista Circulation.