Para la familia del padre Cristino Ramos, designado nuevo obispo de Concepción, la noticia llegó con alegría, una emoción que su madre siente el doble, a tal punto de soltar lágrimas de felicidad y palabras de agradecimiento.
“Gran alegría recibí. Gran regalo por el Día de la Madre. Fue una sorpresa recibir esa noticia. Allá en Choré, un señor me decía que ya pintaba (el nombramiento), pero no le di tanta importancia. Es sorpresa para nosotros”, expresó su madre Delia Catalina González viuda de Ramos.
Nota relacionada: Papa León XIV designa a párroco de humilde distrito como nuevo obispo de Concepción
Ramos, de 50 años, es el menor de cuatro hermanos y desde pequeño manifestó su deseo de servir a la Iglesia.
Su madre recordó que, luego de culminar el bachillerato, toda la familia decidió apoyarlo para que ingresara al seminario, camino que hoy lo lleva a convertirse en el obispo de Concepción, una de las diócesis más importantes del país.
Cuando era estudiante, le pregunté qué quería estudiar, “para así esforzarme por él para ayudarle. Pero él le dijo que quería ser pa’i. Me quedé sin palabras porque primero no sabía que había un diocesano, religioso, lo que sabía”, rememoró.
Al culminar el sexto curso, se inscribió en el Seminario para comenzar su misión pastoral.
La madre agradeció a Dios entre lágrimas: “Che rasẽ (quiero llorar), pero de alegría. Humilde, campesina. Había sido que estaba engendrando en mi vientre. Dios le eligió”, afirmó.
El religioso es muy conocido en el Departamento de San Pedro, donde durante varios años trabajó pastoralmente en parroquias de San Pedro de Ycuamandyyú.
Posteriormente, volvió a desempeñar funciones en la parroquia San José Obrero de Choré, lugar donde actualmente se encontraba prestando servicio antes de su nombramiento.
Puede leer: Pontificado de León XIV: Un año de moderación frente a la crisis bélica
En la mañana de este viernes, los hermanos y demás familiares se reunieron en la vivienda familiar tras recibir una llamada del propio Cristino Ramos, quien les comunicó oficialmente la noticia de su designación episcopal.
La familia manifestó sentirse profundamente emocionada y destacó que representa un orgullo enorme que un hijo de una familia campesina llegue a ocupar un cargo tan importante dentro de la Iglesia Católica paraguaya.