20 oct 2026

Turismo y comercio duramente golpeados por la crecida en el Sur

Ñeembucú. La comercialización fronteriza con Argentina está interrumpida por la creciente.
Itapúa. El Paraná baja, pero la preocupación sigue en Bella Vista, donde 18 quinchos están bajo agua.

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Cerrito. La localidad turística y ganadera del décimo departamento enfrenta una nueva inundación y está en emergencia.

Foto: Gentileza.

Juan José Brull y Narciso Meza
CERRITO Y HOHENAU

El río Paraná continúa aumentado su caudal, y si bien se habla de un leve descenso, el agua avanza e inunda miles de hectáreas desde Cerrito hasta Paso de Patria, en el Departamento de Ñeembucú. Todo el comercio vecinal fronterizo con la República Argentina se encuentra interrumpido por la creciente: ese es el caso de Puerto Cerrito de Paraguay con Puerto Yahapé de Argentina, igual situación de Itá Corá de Paraguay con Itatí, provincia de Argentina, donde el río Paraná superó los ocho metros, declarándose fase de evacuación.

También se encuentra interrumpido el paso entre Paso de Patria y Paso de la Patria, de Paraguay y Argentina, respectivamente, con el puerto cerrado temporalmente por seguridad de la Prefectura Naval Argentina.

Todo el litoral sur del duodécimo Departamento de Ñeembucú presenta un paisaje desolador, cientos de familias desplazadas por la riada. El distrito de Cerrito (120 kilómetros de la capital departamental, Pilar) en el acceso con la ruta PY04 presenta cuatro cortes por el avance incontenible de la inundación.

Punto turístico. Prisciliano Viveros, de la Oficina de Turismo de Cerrito, refirió que el nivel actual en el puerto de este punto turístico es de 6 metros 88 centímetros. Señaló que desde la Comuna, que ya declaró emergencia distrital, continúan evacuando familias de los barrios Central, Obrero, Aviación, las zonas Norte, Este y Oeste, Cerro Ñu.

Asimismo desde la Municipalidad alertan a los pobladores de las compañías Paso Tajy, Yrybucuá y Curuzú Ava, que aún no abandonaron sus viviendas, que tomen los recaudos necesario y estén alertas, pues si el río repunta 40 cm, más del 60% del pueblo sentirá los efectos de esta creciente.

El impacto económico negativo que causa este panorama es muy fuerte para las familias ribereñas, con el comercio vecinal fronterizo interrumpido, la pesca comercial y la de turismo es nula. Los trabajadores de río expresaron su desazón, con el agravante que se avecina la veda pesquera.

Al igual que en el distrito de Cerrito, las autoridades locales declararon emergencia en Villalbín y Mayor Martínez, que son fuertemente golpeados por esta nueva crecida del Paraná. En estas zonas, al igual que en General Díaz y Paso de Patria, miles de ganados fueron desplazados de su zona habitual, además cultivos para el sustento familiar, rutas dañadas, igualmente el sistema educativo siente el desplazamiento de cientos de compatriotas que abandonaron sus viviendas.

Para el departamento, la Dirección Nacional de Meteorología anuncia lluvias dispersas con ocasionales tormentas eléctricas, y si bien no hay alerta vigente, los pobladores temen que la situación empeore.

Preocupación en Bella Vista por la temporada de verano sigue pese a leve bajante del río Paraná

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Bella Vista. La crecida del río golpeó al Club de Pesca de Bella Vista.

Donde habitualmente se reúnen familias y visitantes, hoy el agua ocupa gran parte del paisaje. La crecida del río Paraná golpeó al Club de Pesca de Bella Vista, Departamento de Itapúa, y genera incertidumbre ante la próxima temporada de verano. Según explicó el gerente del club, Adrián Cardozo, el río descendió entre un metro y un metro diez desde el pico más alto registrado la semana pasada, pero el club sigue con menos de la mitad de su espacio habitual disponible. Hay 18 quinchos bajo agua, lo que vale decir que están fuera de servicio y la playa permanece completamente inundada.

En algunos sectores, el agua alcanzó parte de los techos. La situación obligó a desconectar instalaciones eléctricas, e incluso a preparar un plan de evacuación del restaurante central que a pesar de estar en un lugar alto, las aguas estaban a un metro de alcanzarlo. “Que el río baje no significa que todo pueda habilitarse de inmediato. Estimamos que el río necesita descender otros 1,50 a 1,70 metros para recuperar el área de quinchos”, dijo Cardozo. Después vendrán la limpieza, la revisión eléctrica y las reparaciones.

La preocupación también es económica porque la temporada de verano permite generar ingresos para sostener el club e invertir en mejoras. “A pesar de la crecida, el club continúa abierto, con el restaurante, el quincho grande, sanitarios y sectores elevados disponibles”, dijo el gerente, al tiempo de pedir precaución cerca de los barrancos por la inestabilidad del terreno.

Nuevas lluvias podrían provocar repuntes. Mientras tanto, la atención sigue puesta en el río. Itaipú advirtió el 16 de octubre que, aunque se observaba una estabilización en la zona del Puente de la Amistad, nuevas lluvias podrían provocar repuntes. Ese reporte corresponde a otro tramo del Paraná y no confirma cómo evolucionará el nivel en Bella Vista.

“El agua retrocede, pero todavía no hay certezas sobre cuándo podrá recuperarse la playa”, dijo Cardozo.

Misma situación se da con el Club de Pesca de Hohenau, ubicado a unos 10 kilómetros aguas abajo de Bella Vista. Sergio Rechter, presidente de la institución, dijo que las aguas sobrepasaron los quinchos y las playas del sector, lo que representa un duro golpe al turismo y a los pescadores de la zona.

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