Hoy se cumplen seis años de la desaparición de la pequeña Juliette, en Emboscada, por lo que su familia reclama justicia. Ella forma parte de la cifra que tiene el Registro Nacional de Personas Desaparecidas, en donde 60 niños, niñas y adolescentes no aparecen y están siendo buscados.
Un día como hoy 15 de abril, pero del 2020, la niña conocida cariñosamente como Yuyu desapareció de su vivienda, en la compañía Isla Alta de la ciudad de Emboscada, en el Departamento de Cordillera, para ya no regresar. El abogado de la familia, Max Narváez, declaró que “a la niña la dejaron de buscar desde el 2021”.
Ella había desaparecido junto con dos cabras, que la acompañaban siempre. Diez días después del hecho, los animales aparecieron en perfectas condiciones, pero no hubo señales de la niña. La pequeña es francesa, tiene algunas dificultades para caminar y para expresarse, su padre es suizo, no está en el país y la madre es paraguaya.
Ni un solo rastro de Juliette se encontró en los más de 30 allanamientos que se llevaron a cabo al conocerse su desaparición. En principio se la buscaba muerta, comentó el representante, recién pasado un tiempo dijeron que la iban a buscar viva, pero “después de nueve meses ya es tarde”, indicó.
Lilian Zapata, madre de la niña, se encuentra cumpliendo condena por abandono y violación del deber del cuidado, pero “tiene esperanza de que va a recuperar a su niña. Espera salir y buscarle a su hija”, explicó el abogado.
¿Qué indicios hay en el caso?
La causa tiene un sinfín de interrogantes, porque desde un comienzo, la madre Lilian Zapata y el padrastro de la menor, Reiner Oberuber, se llamaron a silencio, lo cual complicó poder ahondar sobre qué habría pasado. En la vivienda también se habían encontrado rastros de sangre. Sin embargo, la familia no aportó el ADN y tampoco se especificó si la niña tenía medicación, su condición física y el médico que lo trataba.
Según Narváez, la causa deja cuestiones llamativas, pero que “la investigación apuntaba a un tráfico de niños; otra explicación no hay”, lanzó.
Yuyu no pudo haber desaparecido sola, “debió ser alguien que ella conocía, no se iba a ir con cualquiera”, explicó. Además, se preguntó: “¿Cómo desaparece una niña en plena pandemia, cuando las calles estaban vacías? Deberían ser personas que tenían muy bien estudiado todo, y el Paraguay tiene fronteras muy permeables”, cuestionó.
Ley MAFE, ¿cómo funciona?
Respecto a los casos de niños, niñas y adolescentes desaparecidos, el viceministro de la Niñez y la Adolescencia, Eduardo Escobar, explicó cómo funciona la Ley MAFE, cuyo origen se remonta a la historia de la adolescente María Fernanda Benítez, desaparecida y asesinada en el 2025. Esta norma crea el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y la alerta MAFE.
“Con la promulgación de la ley en el 2025 ha mejorado la búsqueda y localización de personas, con énfasis en niños y adolescentes”, dijo.
Y le preguntamos: ¿Por qué la constante desaparición de personas? Respondió que se produce por diversas causas. “Algunas veces, en el caso de los niños y adolescentes, ocurre por problemas familiares, pelea con los padres, rebeldía, que son los menos graves”, precisó.
El viceministro reconoció que hay casos más graves y que son menos, que se suceden las desapariciones por casos de maltrato, abuso sexual, y también pudiendo llegar a temas de trata de personas.
“En su mayoría, los casos son por discusiones familiares y eso también trae colegido que muchas veces los chicos vuelven a sus casas, pero las denuncias no se levantan. Entonces, desde el Gobierno y, principalmente, desde la Policía Nacional, se está buscando tener un relevamiento de datos proactivo”, explicó Escobar.
Esto conllevaría a hacer un seguimiento caso por caso, y si el chico o el niño aparece, ir a la casa a verificar la situación de ellos, ver cómo están, por qué se escaparon. “En el caso de que sea por maltrato o por algún tipo de vulneración de derechos, eso se deriva a la Defensoría Pública o también en algunos casos al Ministerio Público para que se intervenga”, explicó.
¿Cómo es la búsqueda y localización de personas?
Anteriormente, el Departamento de Búsqueda y Localización de la Policía Nacional solo tenía cuatro funcionarios para gestionar las búsquedas de los desaparecidos y actualmente ya son 80 en todo el país.
Antes debían pasar entre 24 y 48 horas para tomar la denuncia de desaparición, ahora, “si un niño, una niña, un adolescente o incluso una persona adulta desaparece, o no sabemos su paradero, entonces automáticamente se debe llamar a reportar al 911 o llamar al 147”.
También, se debe acudir al Ministerio Público o a la Comisaría más cercana para denunciar la desaparición de una persona.
El viceministro de la Niñez, Eduardo Escobar, mencionó que ya son más rápidas las búsquedas “y todavía se está trabajando día a día para mejorar más incluso todas las intervenciones estatales con respecto a esta problemática”.
“Aparte, se ha mejorado en la articulación interna de la Policía Nacional, dotándola de móviles, de más equipos técnicos. Se ha fortalecido esa dependencia que históricamente siempre estaba muy debilitada”, explicó.