Alfredo Stroessner Matiauda tenía 93 años, pesaba 45 kilos y estaba internado en el Hospital Santa Luzia de Brasilia, en Brasil. Había pasado 19 días en terapia intensiva hasta que su corazón, si es que tenía uno, dejó de latir, según cuenta el reporte de Última Hora del 17 de agosto del 2006.
Habían pasado 17 años desde que dejó Paraguay tras ser derrocado entre el 2 y 3 de febrero de 1989. Había gobernado por 35 años el país, siendo el jefe de Estado que más tiempo gobernó el país, en la historia de Latinoamérica y el tercero del mundo, como dijo Andrew Nickson en su libro Nueva Historia de Paraguay.
De formación militar, hizo toda la carrera, participó en la batalla de Boquerón como combatiente de la Guerra del Chacho, hasta llegar a ser comandante en jefe de las Fuerzas Armadas en octubre de 1951.
Nota relacionada: ¿Quién fue Alfredo Stroessner?
Antes de llegar a ese cargo, en 1948, estuvo involucrado en un levantamiento militar contra el entonces presidente Natalicio González. Sin embargo, la movida falló y Stroessner tuvo que escapar en la valijera de un auto hasta la Embajada de Brasil en Paraguay y de ahí al exilio. Volvió al país en forma clandestina donde estuvo detrás del golpe que derrocó a Raimundo Rolón.
Luego, operó para debilitar al Gobierno de Federico Chaves, quien se vio forzado a renunciar. Tomás Romero Pereira lo reemplazó como presidente provisional y luego Stroessner fue designado candidato del Partido Colorado para las elecciones presidenciales de 1954. En julio de ese año, El Rubio fue elegido como presidente para completar el periodo de Chaves.
Gobernó bajo tres pilares, el Gobierno, los militares y el Partido Colorado. Nickson recuerda que el régimen aplicó cinco mecanismos que le permitieron mantenerse en el poder que fueron una fachada democrática, un sistema de represión eficaz, la corrupción institucionalizada, el uso de la ideología nacionalista y el apoyo del Gobierno de los Estados Unidos.
Hasta que en febrero del 1989 fue derrocado por un golpe dirigido por su considerado brazo derecho, general Andrés Rodríguez, quien también era su consuegro.
Lea también: Las herencias de la dictadura de Stroessner en Paraguay
Última Hora informaba que los familiares no definían el destino de los restos del dictador. Se manejaba que algunos querían traerlo a Paraguay, pero Gustavo Stroessner se oponía a esa idea ya que él no podía cruzar el río Paraná por una causa en su contra.
El entonces presidente Nicanor Duarte Frutos había avisado que no recibiría con honores al ex jefe de Estado. Finalmente, Stroessner fue enterrado en Brasilia ese mismo día. Entre los que llevaban el cajón estaban su nieto Alfredo Goli Stroessner y un joven Mario Abdo Benítez, hijo del ex secretario privado del dictador, quien luego se convertiría en presidente del Paraguay entre el 2018 y 2023.
Los simpatizantes stronistas celebran cada 3 de noviembre como la fecha feliz. Mientras que los familiares de desaparecidos durante su régimen y activistas sociales celebran su caída anualmente mientras mantienen la memoria para evitar que se repita ese tipo de gobierno nuevamente.