Vecinos de la zona observaron con frustración cómo nuevamente las calles frente a sus viviendas se llenaron de agua tras la lluvia registrada en las últimas horas.
El temporal afectó las calles Yporã, Guatambú, Incienso, Urutaú y Baldomero Ruiz, entre otras.
Todos estos tramos forman parte de las ubicaciones contempladas por la obra de desagüe de la cuenca Lambaré, que debía pagarse con el dinero del bono G8, emitido en 2022.
El dinero fue usado ilegalmente en gastos corrientes, entre pagos de salarios y compras a firmas fantasma, según el informe de la intervención.
Según testimonios de los vecinos, las obras en la zona están paralizadas inclusive desde mediados y finales del año pasado.
“La gente que se encargaba de la reparación dijo que no tienen todavía fecha, nada, porque no se paga nada, entonces ellos no pueden venir a reparar”, dijo una de las vecinas este miércoles, en contacto con este diario.
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En la calle Yporã entre Incienso y Guatambú se puede observar un escenario de abandono y peligro para sus habitantes, que viven entre escombros y aguas servidas.
Las veredas de los vecinos fueron rebasadas y destrozadas, pero la Municipalidad brilla por su ausencia, pese a que en el lugar ya se registró un accidente, el pasado 10 de noviembre.
Hasta el momento, los pobladores aseguran que ningún funcionario municipal se acercó para ofrecer alguna explicación o brindar algún alivio ante el estado desastroso del tramo.
El intendente Luis Bello se negó en reiteradas ocasiones a ofrecer información sobre los pagos pendientes o alguna fecha próxima para reiniciar las obras de desagüe.
La semana pasada, Bello acudió junto a una comitiva para supervisar obras de asfaltado (pagadas con fondos de Itaipú) en la calle Lorenzo Cáceres.
Los vecinos le reclamaron que acompañara la intervención de “una cuadrita” mientras que las calles se inundan por el abandono de la obra de desagüe.
Bello, como respuesta, dijo que las obras de desagüe son “una prioridad” en su gestión, pero hasta el momento no hay información oficial sobre cuándo se reiniciarán las obras.
Por la obra de la cuenca Lambaré (Lote 2), para la cual se contrató al Consorcio CCC-Tecsul, la Municipalidad de Asunción adeuda más de G. 2.727 millones, según el informe de la intervención.
A esto se suman más de G. 15.000 millones que se adeudan al Consorcio Abasto, que cubre el lote 1 correspondiente a la cuenca Itay, también en el barrio San Pablo, pero en los alrededores del Mercado de Abasto.