Un recorrido por las calles de la Ciudad Universitaria San Lorenzo, en plena campaña proselitista, basta para corroborar el distanciamiento entre el Gobierno y el pueblo.
Una de las calles que se encuentra en pésimo estado es San Roque González de Santa Cruz que está llena de pozos, pese a que hace unos meses realizaron bacheos.
Los vecinos aseguran que el trabajo no se realizó bien y que solo duró días, ya que con las primeras lluvias volvieron los cráteres. Destacan que esta vía es muy utilizada, ya que conecta con la ciudad de Luque, por lo que urgen que sea reparada.
La calle San Isidro y Coronel Cantero también se encuentra con baches, denunciaron los sanlorenzanos, quienes aseguran que las avenidas del mercado de la ciudad desde hace años tiene grandes cráteres, pero nadie hace nada.
“Aquí en el mercado de Sanlo hace 5 años están estos baches, y es el centro hina”, se quejó Alejandro Riquelme.
Bachelino. Otro de los reclamos de los ciudadanos y los que transitan por San Lorenzo es el mal estado de la avenida Avelino Martínez, donde se realizan obras por el MPOC, por lo cual una parte está clausurada; sin embargo, el tramo que está habilitado para el tránsito se encuentra con grandes cráteres. En toda su extensión no consta de tramos en buen estado; los conductores tanto de automóviles como de biciclos deben ingeniarse para sortear esos obstáculos como se puede ver en las imágenes.
Prats Gill es otra avenida de la ciudad de San Lorenzo está llena de baches, en algunas zonas son tan grandes los pozos que abarcan toda una calzada y los automovilistas deben pasar al otro carril, lo que se torna peligroso y además el tránsito se vuelve muy lento, en especial en horas pico.
“Cuándo se va arreglar Prats Gill es demasiado peligroso”, dijo Julio Pastore.
La calle Rafael Materi tampoco está exenta de baches, la pérdida de agua es la principal causa del deterioro de la avenida.
DESVÍOS. Apenas a unos metros de la Catedral sanlorenzana, sobre la calle Coronel Romero, una cuadrilla de trabajadores estaba realizando obras de mantenimiento desde hace varios días.
“Soy poblador de toda la vida. Estos llevan trabajando hace unos días acá, pero nunca avanzan lo suficiente. A mí me perjudican porque con el desvío los clientes que vienen en auto no encuentran donde estacionar fácilmente. Y de hecho cualquier desvió y con tanto tráfico ya de por sí es algo molesto”, mencionó don Gregorio Ríos, un reconocido bicicletero del barrio.
La zona misma de la Catedral es muy concurrida por ser bastante céntrica y ahora dispone de una plaza renovada recientemente frente al templo mismo. Esta nueva atracción esta generando más visitas, aunque las obras de refacción aún no acabaron.
No muy distante a esa zona céntrica podemos divisar otro punto bastante afectado por el mal estado de las calles que también está afectando a los transeúntes y conductores. Se trata de la calle Manuel Ortiz Guerrero en plena refacción, sí. Pero lejos de tener una aparente solución.
“Estos vienen cada tanto, recapan y con cada lluvia de nuevo a lo de siempre. Yo tengo un comercio y me afecta bastante la verdad. Soy frentista y mi negocio depende bastante de que los clientes encuentren un espacio para ubicarse y hacer sus consultas y compras tranquilos”, explicó Nelson Aranda dedicado al rubro de motocicletas.
Junto al local de don Nelson justamente otro comerciante se encontraba paleando para que el agua que arrastraba un caño roto calle arriba junto con el canal formado por el tractor de obra empleado para asfaltar la calle no ingrese a su comercio.
“A mí me perjudican porque con el desvío los clientes no encuentran dónde estacionar fácilmente”. Gregorio Ríos, bicicletero.
“Estos vienen cada tanto, recapan y con cada lluvia que viene de nuevo se destruye. No hacen bien”. Nelson Aranda, comerciante.