La movilización inició en inmediaciones del Club de Vuelo Yvytú y se dirigió hasta la Municipalidad de San Bernardino, donde los manifestantes esperaban ser recibidos por autoridades para exigir respuestas sobre la ocupación irregular de unas 10 hectáreas.
Sin embargo, para sorpresa de los pobladores, ninguna autoridad municipal se encontraba presente en el edificio comunal.
Desde el Departamento de Catastro se les informó que otras instituciones serían las encargadas de intervenir en el caso. Según indicaron, la Comuna no cuenta con herramientas para actuar directamente contra las invasiones y la situación debería ser atendida por el Ministerio Público y la Policía Nacional.
“La municipalidad no tiene poder para hacer la denuncia y reclamar. Creo que la situación ya es lo suficientemente pública para que la Policía o el Ministerio Público, que son las instituciones que realmente tienen que actuar en estos casos, hagan su trabajo”, señalaron desde la dependencia municipal.
Durante la manifestación, uno de los participantes, Rubén Aguilar, expresó que la movilización busca defender los derechos básicos de los ciudadanos.
Aguilar también señaló las dificultades que enfrentan los ciudadanos para acceder legalmente a una propiedad.
“Nos cuesta mucho conseguir una propiedad y cumplir con todos los papeleos. Que venga gente y se instale sin ninguna traba es un problema. Tenemos derecho a manifestarnos y esperamos que las autoridades escuchen y realmente hagan algo”, agregó.
Trabas para ocupantes legales vs. invasores
Por su parte, Karina Ferrari, vocera de los pobladores del área urbana afectada, cuestionó las diferencias entre los requisitos que deben cumplir los propietarios legales y la situación de los ocupantes.
“Cuando nosotros construimos nuestras casas nos pidieron planos, títulos, habilitación y pagar impuestos para estar donde estamos. Estas personas tienen conexiones clandestinas de luz y agua, no pagan impuestos y aun así no se les puede sacar”, manifestó.
Ferrari advirtió, además, que la ocupación se está consolidando con el paso del tiempo.
“Ya no es solamente carpa (lo que hay en el lugar). Hoy ya tienen conexión eléctrica, agua y están construyendo propiedades. Eso significa que se van a quedar”
“Ya no es solamente carpa (lo que hay en el lugar). Hoy ya tienen conexión eléctrica, agua y están construyendo propiedades. Eso significa que se van a quedar”, indicó.
Los vecinos sostienen que en el lugar se estarían cometiendo varias irregularidades, entre ellas, invasión de un área ambientalmente sensible, construcciones sin autorización y conexiones clandestinas a los servicios básicos.
Según indicaron, el asentamiento ya abarca unas 10 hectáreas y alberga aproximadamente a 100 familias.
El inmueble ocupado se encuentra a unos 750 metros de la urbanización Highland, junto al complejo El Cortijo, frente a Casablanca y a una cuadra del Club de Vuelo Yvytú y del Museo de Aviación, una zona donde se desarrollan actividades turísticas y familiares.
Durante la movilización, en la municipalidad informaron que el intendente estaba al tanto de la manifestación, pero se encontraba fuera de la ciudad.
Tras no obtener respuestas en la sede municipal, los manifestantes se dirigieron posteriormente hasta la vivienda del jefe comunal, donde —según denunciaron— fueron recibidos con manguerazos de agua por parte de trabajadores domésticos.
Hasta el momento, el intendente no se pronunció públicamente sobre la manifestación ni sobre las denuncias realizadas por los residentes.
Los organizadores advirtieron que esta fue solo la primera movilización y que continuarán con las protestas hasta obtener respuestas de las autoridades.