Los habitantes reivindican una ciudad con una rica memoria histórica, pero que al mismo tiempo continúa reclamando mejores condiciones para su desarrollo y mayores oportunidades para las nuevas generaciones.
La celebración de este año encontró a Puerto Casado en medio de una agenda de actividades conmemorativas que incluyó actos festivos, serenata y el tradicional desfile cívico-estudiantil, con participación de autoridades, miembros de instituciones educativas y pobladores.
El municipio declaró asueto este día para que los pobladores puedan celebrar el aniversario de la localidad chaqueña, que a pesar de las dificultades económicas tuvo un buen movimiento comercial en torno a las festividades.
Antes del inicio del desfile cívico estudiantil, que se realizó en la calle frente al mirador ubicado a orillas del río Paraguay, el principal homenajeado fue el sacerdote salesiano de origen español Martín Rodríguez, más conocido como “pa’í Martín”, que recibió el reconocimiento de hijo ilustre de Puerto Casado, declarado por la Junta Municipal y el ejecutivo comunal. El certificado fue entregado por el intendente Virgilio Chamorro.
El desfile tuvo un colorido especial ya que los estudiantes de distintos niveles educativos se destacaron por sus atuendos y coreografías durante la marcha frente al palco de honor y la presencia de numerosos pobladores que participaron activamente de los festejos fundacionales de la emblemática localidad.
Historia de Puerto Casado
Fundada en 1889, antes de llamarse Puerto Casado, se denominaba Ángeles Custodios. Ubicada a la margen izquierda del río Paraguay, la ciudad nació vinculada a la actividad de la empresa taninera Carlos Casado y llegó a convertirse en uno de los principales puntos económicos y estratégicos de la región.
Durante la Guerra del Chaco (1932-1935), su ubicación adquirió además una importancia fundamental para el traslado y abastecimiento de las tropas paraguayas.
A 137 años de aquel comienzo, Puerto Casado mantiene viva una identidad marcada por el trabajo y la capacidad de sobreponerse a las dificultades.
Aún posee sitios históricos que permanecen con el paso del tiempo y entre esas estructuras figura la iglesia San Ramón Nonato, que posee las tres campanas de bronces de fuertes tañidos, que mantiene intacta las firmas plasmadas por los héroes de la Guerra del Chaco y que repicaron durante la contienda chaqueña.
Este templo año cumple 100 años y requiere de la declaración de patrimonio nacional para el sostenimiento de la infraestructura edilicia.