El Tribunal de Sentencia de Coronel Oviedo, conformado por los jueces Luis Ovelar, Víctor Vera y Andrea Riquelme emitió pasada la medianoche las respectivas sentencias para 5 de los acusados cómo cómplices en el crimen de la joven María Fernanda Benítez.
Para la amiga del principal sospechoso, Mikhaela Chiara Rolón Melgarejo el colegiado la condenó a 10 años de cárcel. La Fiscalía precisamente solicitó dicha pena y la considera como una pieza clave, como una instigadora, ya que ejerció de manera psicológica también algún tipo de influencia para que en ese momento el adolescente cometiera el hecho.
Por su parte, contra Ricardo Andrés León Villamayor, quien fue mencionado como el suegro del principal sospechoso se dictó una condena de 3 años de cárcel. La Fiscalía pidió 3 años de cárcel por frustración de la persecución y ejecución penal, además de ocultamiento de evidencias, específicamente la motocicleta en la que fue vista por última vez María Fernanda.
Respecto al resto de los acusados se seguía debatiendo al cierre de esta edición. Para Franco Antonio Acosta, propietario de la farmacia, la Fiscalía pidió la pena de 4 años de prisión tras ser acusado de complicidad en tentativa de aborto y frustración de la persecución penal, al proveer información sobre medicamentos abortivos al principal acusado.
Mientras que para Armando Silva y Karent Villar, padres del adolescente, el Ministerio Público pidió para ambos la pena de 4 años y 6 meses de cárcel para cada uno por exposición al peligro, simulación de hecho punible de denuncia falsa de desaparición de su hijo y obstrucción a la Justicia.
Durante el desarrollo del juicio, en horas de la mañana, los familiares de la joven María Fernanda Benítez expusieron las peticiones finales ante el Tribunal para proceder a la etapa de deliberación.
Mientras que la acusada Mikaela Chiara, cuando le tocó hablar, afirmó ser inocente. “Soy inocente de lo que se me acusa, yo no le conocí a ella. Confío en el Tribunal, en la Justicia. Me presenté voluntariamente y espero que se me dé una oportunidad para volver a estar con mi familia”, dijo la joven.
La madre del principal acusado pidió perdón a los padres de María Fernanda, “por el dolor que ha ocasionado el hecho”.
El principal acusado no forma parte de este juicio, sino que afronta uno en paralelo, que se encuentra en un avance del 50%, según confirmó el fiscal Fermín Segovia a los medios y estima que podría concluir en dos o tres semanas. El joven, que tenía 17 años al momento del hecho, está acusado por el delito de feminicidio, aborto en grado de tentativa y violación de la patria potestad.