La producción de mandioca, uno de los pocos rubros agrícolas que en los últimos años logró sostener la economía de numerosas familias campesinas de Canindeyú, atraviesa actualmente una profunda crisis debido a la falta de mercado y los bajos precios pagados al productor.
La situación genera preocupación entre los agricultores, quienes advierten que podrían quedar sin una fuente de ingresos que les permita mantener a sus familias.
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Productores de Yasy Cañy denunciaron que actualmente el precio de la mandioca se encuentra muy por debajo de las expectativas y, en muchos casos, ni siquiera permite cubrir los costos de producción.
Narciso Franco, de la comunidad 8 de Diciembre, señaló que cuenta con cinco hectáreas cultivadas y que enfrenta serias dificultades para comercializar su cosecha en condiciones favorables.
Según explicó, la mandioca destinada al consumo se paga alrededor de G. 2.300 por kilogramo, mientras que la producción enviada a las industrias de almidón apenas alcanza G. 300 por kilogramo, un valor que consideran insuficiente para obtener rentabilidad.
Por su parte, Gabriel Aquino, productor de la compañía Mburucuyá, indicó que solo en el distrito de Yasy Cañy existirían cerca de 1.000 hectáreas de mandioca listas para la venta, pero sin una salida comercial adecuada. Agregó que la misma problemática afecta a agricultores de Curuguaty, Yby Pytã, Maracaná, Villa Ygatimí y Ybyrarobaná.
Los productores resaltaron que la mandioca se había convertido en uno de los pocos rubros de renta accesibles para los pequeños agricultores, especialmente en un contexto donde otros cultivos dejaron de generar ganancias o fueron afectados por diversos factores económicos y climáticos.
Sin embargo, la drástica caída de los precios amenaza con dejar a cientos de familias sin una actividad capaz de generar ingresos reales.
Ante este escenario, los agricultores solicitan la intervención urgente de las autoridades nacionales y departamentales para impulsar nuevos mercados, fortalecer la cadena de comercialización y garantizar condiciones más justas para el sector.
Advierten que, de no encontrarse una solución, la crisis podría profundizar la situación económica de numerosas familias campesinas que dependen directamente de la producción de mandioca para su subsistencia.