Este 2025 se presentó en lo económico como un escenario de contrastes. Dos indicadores de éxito han sido el crecimiento del producto interno bruto (PIB) y la obtención de la segunda calificación de grado de inversión. En un año complicado, se debe mencionar que persisten indicadores sociales, apoyados por indicadores de percepción que muestran resultados poco alentadores en la población. En medio de este contraste, no pasamos por alto los logros en lo deportivo que, sin duda, inciden positivamente en el humor social.
Estamos cerrando este 2025 con algunas noticias positivas. La mayoría de ellas provienen del ámbito económico. En este sentido, a nivel macroeconómico, se espera que este 2025 cierre con un alto crecimiento, que se proyecta en alrededor del 6%. Asimismo, se mantiene una relativa estabilidad macroeconómica, lo que confluye en un resultado macroeconómico exitoso.
A eso se suma la obtención del grado de inversión por parte de dos agencias de calificación crediticia como reconocimiento a la capacidad de pago de los compromisos internacionales y a los esfuerzos de estabilidad macroeconómica. El segundo grado de inversión obtenido fue ampliamente festejado por algunos sectores y para algunos referentes económicos.
El impacto en la población se verá en el corto plazo. Sin embargo, la evidencia empírica señala que en las condiciones actuales de Paraguay con bajos niveles de capital humano, infraestructura y seguridad jurídica esa proyección es poco probable aunque muy necesaria.
Se debe decir, no obstante, que la transmisión de los beneficios del crecimiento económico y de la obtención del grado de inversión a la población requiere una política fiscal que se configure como instrumento del desarrollo.
La política fiscal paraguaya ha estado históricamente direccionada a la estabilidad macroeconómica y eso se observa claramente cómo en más de 20 años, ese ha sido el logro principal, no así en el aumento del capital humano, en la calidad de los servicios públicos o en una mayor infraestructura.
Paraguay tiene el reconocimiento a nivel regional como un país estable, pero en los indicadores relacionados con infraestructura o calidad de vida se ubica entre los peores países de la región. Por eso, es tan importante que los logros macroeconómicos se traduzcan en hechos concretos que tengan efecto positivo en la población.
Se puede mencionar, asimismo, que este año, por fin, se ha echado a andar la reforma del transporte público, con una ley sancionada por el Congreso Nacional y que espera la promulgación por parte del Poder Ejecutivo. Este es un gran primer e importante paso hacia la construcción de un mejor y eficiente sistema de transporte, uno que, sin duda, la población se lo merece; por lo tanto esperamos que en este 2026 que se inicia en pocas horas, este proceso se pueda desarrollar sin obstáculos.
Es de destacar, asimismo, que se logró este año dar un paso adelante en cuanto a destrabar el complicado estancamiento de las relaciones con el Brasil, y que estaba trabando el avance de importantes negociaciones.
En cuanto a la Justicia, el sistema lamentablemente no acompaña el proceso y, claramente, está en deuda con la sociedad. Todavía tenemos que hablar de chicanas judiciales, así como también de procesos por corrupción pública que poco han avanzado, sin mencionar la mancha más ominosa: La mafia de los pagarés.
Cerramos este 2025, no obstante, con grandes noticias en el ámbito deportivo. Estas son fundamentales ya que ciertamente inciden grandemente en el humor social. Así mencionamos los exitosos Juegos Panamericanos Junior ASU 2025, el Rally del Paraguay, que dejó un legado en infraestructura y desarrollo para Itapúa y el país, con inversiones en aeropuertos, hospitales, mejoras en caminos, puentes y otras obras. Y el acontecimiento que más alegría brindó este año a la población fue la clasificación de la Selección Paraguaya al Mundial 2026, después de 16 años de ausencia.
Desde ÚH sostenemos la esperanza de que el 2026 sea un año mejor, que el ciclo que se inicia sea un mejor tiempo para todos los paraguayos, y que todos puedan alcanzar bienestar y calidad de vida.