Una situación atípica para esta época del año había informado Vigilancia de la Salud el 16 de enero pasado sobre la circulación activa de virus respiratorios. Con un verano a pleno, aún así en los hospitales aumentaron las consultas por estos casos. La misma dependencia del Ministerio de Salud la calificó como un repunte inusual de cuadros respiratorios para esta parte del año.
El informe indica que hubo 16.323 consultas a nivel país en una semana, lo que representa un 19% más en comparación con la anterior. Fueron contabilizados 255 hospitalizados por infecciones respiratorias agudas graves (IRAG) en los centros centinelas. Esta cantidad es 17% más comparado con la semana anterior. Vigilancia informó también que el 20% de los hospitalizados ingresaron a la unidad de cuidados intensivos. De todos los casos, la franja de mayores de 60 años (27%), seguida de la de los niños menores de 2 años (23%) figuran entre los grupos etarios más afectados.
Los virus respiratorios identificados a los pacientes son rhinovirus, SARS-CoV-2, seguido de parainfluenza, influenza A (H3N2), metapneumovirus, influenza A no subtipificada, virus sincitial respiratorio e influenza B. No han sido confirmados fallecimientos asociados a virus respiratorios.
Teniendo en cuenta esta situación no queda otra que adoptar las medidas preventivas de rigor para no caer en estas enfermedades y si uno se ve afectado con los síntomas: Fiebre, tos, goteo nasal, dolor de garganta, lo primero que se debe hacer es usar mascarilla e ir a consultar al médico que permitirá un diagnóstico temprano y evita complicaciones graves. No deben automedicarse, especialmente cuando se trata de niños y adultos mayores.
El uso de las mascarillas es fundamental, ya que previene la diseminación de gotículas respiratorias, protegiendo a otros, en particular a vulnerables como bebés y ancianos. Tenga o no gripe o similares es clave la utilización del barbijo al acudir a los establecimientos de salud. La mascarilla no debe retirarse al momento de toser o estornudar.
Al toser o estornudar, si en el momento no se tiene el barbijo, hay que cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo. Desechar el pañuelo tras su uso y seguidamente higienizarse las manos. En caso de no contar con pañuelo, cubrirse la boca al toser o estornudar con la flexura interna del codo, nunca con la mano, de manera a disminuir la dispersión de gotitas y aerosoles, así como la contaminación de superficies.
Estas enfermedades pueden llegar a ser graves e incluso llevar a la muerte, por lo que ante cualquier alarma por problemas de este tipo no hay que dudar para recurrir al doctor.
Las medidas preventivas como lavarse las manos de manera correcta y frecuente, ventilar los espacios cerrados porque reduce la concentración de virus, y evitar los contactos con personas con gripe o similares son indispensables. Estas recomendaciones son siguiendo lineamientos de Salud.
El lavado de manos con agua y jabón debe ser por al menos 30 segundos, especialmente después de toser, estornudar o estar en espacios públicos, que es muy importante. Si no hay agua disponible, se puede usar alcohol en gel. El lavado de manos es la forma más eficiente para eliminar el virus de las superficies y reducir la transmisión manual.
Mantener los cuidados es fundamental para evitar la dispersión de los virus respiratorios para protegerse uno mismo como también a las personas del entorno, ya sea familiares, amigos o compañeros de trabajo. Y las vacunaciones se deben realizar en tiempo y forma contra la influenza, el covid, entre otros. Hay que usar para bien la experiencia que se tuvo con las prácticas sanitarias durante la pandemia del covid.