05 jun. 2026

Por el camino de los cuentos

La escritora Irina Ráfols habla sobre “Cuadros parlantes”, libro que lanzará este sábado 7 en el Centro Cultural El Lector, a las 19.30 (San Martín y Austria). Se trata de cuentos que abarcan diversas épocas y momentos de su creatividad.

irina22.jpg

La escritora Irina Ráfols publicó en 2013 su tercera novela titulada El Hombre Víbora. | Foto: Archivo ÚH.

César González Páez | Periodista | cesarpaez@uhora.com.py

Con el entusiasmo y la expectativa de todo escritor o escritora que va a presentar su nuevo libro, Irina Ráfols nos habla de esta novedad editorial, Cuadros parlantes. Un puñado de cuentos con temática diversa pero con cierta garantía de una autora experimentada en los juegos literarios. El libro se presentará en el Centro Cultural El Lector (San Martín casi Austria), el sábado 7 de marzo, a las 19.30.

Sobre la autora sabemos que nació en Montevideo y que está radicada en el país hace varios años. Ella es profesora de Castellano y Literatura. Ha publicado anteriormente el libro de cuentos Esperando en un café; también ha incursionado en la poesía con Desde el insomnio, y lleva tres novelas escritas, Abulio, el inútil; Alcaesto y El Hombre Víbora. Todos estos títulos fueron editados y presentados en Asunción. Es miembro activo de la Sociedad de Escritores del Paraguay (SEP) y de Escritoras Paraguayas Asociadas (EPA). Cabe mencionar que está a cargo y dirige la Escuela de Escritores del Centro Cultural El Lector. En esta entrevista nos habla de su nuevo aporte literario.

–¿Tu nuevo libro sigue una temática determinada?

–Primero que nada, el libro tuvo el apoyo del Fondec y edición de Intercontinental, a quienes estoy muy agradecida. Son historias de temática muy variada, cuentos en su mayoría. Algunas prosas breves y críticas que son parodias a la crítica. Historias emotivas, fantásticas, de ciencia ficción, humorísticas y satíricas. Dramas, tragedias, y ciertas picardías. Además de algunos cuentos que vinculan al animé.

–El título, ¿qué busca sugerir?

–Cuadros parlantes lleva el nombre de tres prosas, cada una con su nombre acompañando a un cuadro famoso. Son textos hiperrealistas donde la realidad trasciende a lo que está del otro lado. Cada historia existe de una manera determinada en el momento en que alguien la mira.

–¿Qué estilo usás o comparativamente con qué escritores te identificás?

–Trabajo diferentes técnicas y estilos, como ya se sabe, muchas veces aplico lo que enseño en mis clases de creación literaria. No me identifico, pero sí admiro –no estoy segura que admirar signifique ser el otro-. Te puedo nombrar a Borges, Cortázar, Clarice Lispector, Dirma Pardo, Augusto Monterroso, García Márquez, por citar algunos. Creo que me reflejo en América Latina. Admiro la fuerza creativa de toda esta región. Con todos los tonos, colores y lenguajes que aporta cada país, se vuelve una literatura muy poderosa y ejemplar.

393206_embed

Portada del libro de cuentos “Cuadros Parlantes”, de Irina Ráfols. Foto: Gentileza.

–¿Cuánto tiempo te llevó escribir los cuentos, que a propósito cuántos son?

–Son cuentos que escribí en diferentes momentos, desde hace un par de años hasta hace algunos meses. Me tardé más en publicar que en escribir. Algunos de ellos fueron premiados o recibieron menciones en concursos. Varios de ellos fueron publicados en diarios y revistas. Son 23 textos, algunos muy breves.

–¿Hay alguno de esos relatos que tenga especial significado para ti?

–Bueno, cada cuento tiene una historia propia, por ejemplo, el último que escribí, “El amor del pan”, fue inspirado por una panadería. Entraba yo al fondo, donde los panaderos estaban sacando las asaderas de los hornos y las colocaban en la mesa. El perfume del pan recién salido, brilloso y tierno, la sensación de que el trabajo y el arte iban de la mano me pareció algo hermoso, trascendental. Inmediatamente, al llegar a casa se me antojó escribir un cuento de cómo sería el mundo sin el pan. (A los que están de dieta, no se les niegue aunque sea un pedacito). El cuento “Elena Potianova” es especial porque siempre me pareció tremenda la idea del amor entre diferentes culturas, sobre todo, el desencuentro del amor cuando se busca y no es comprendido. Y fíjese que no estoy diciendo “correspondido”. Y así, cada cuento tuvo una historia de origen que está detrás de la contada. En algún momento voy a escribir un libro sobre las historias que están detrás de las historias. Este libro está dedicado a mis hijos... Lo especial para lo más especial.

Más contenido de esta sección
La muestra Simbiosis (Paradojas naturales) pretende aportar una visión fresca y divulgativa con intereses ecológicos en Casa Ardissone.
La Semana Santa vuelve cada año con esa mezcla un poco extraña de solemnidad heredada y costumbre domesticada. Convertida, cada vez más, en una semana de pausa total, en Paraguay empieza a vivirse con mayor intensidad desde el “miércoles santo”, con el centenar de chipas que inundan las redes sociales. Mientras en muchos otros lugares el gesto es más honesto aún, pues ya ni se la nombra como tal, es simplemente la “Semana de Turismo”, entre nosotros, en cambio, preferimos sostener la palabra mientras cambiamos el contenido.
Este marzo señala la presencia de tres autores visuales reconocidos en la escena local y sus saltos cuánticos en el mundo internacional del arte.
Ante la escena tragicómica de nuestro espacio de deliberación política –nuestro Congreso Nacional– saturada de gestos, escándalos, indignaciones fugaces y linchamientos morales que duran lo mismo que el ciclo de una noticia viral, uno se pregunta qué queda de la política como búsqueda del bien común, como espacio de deliberación sobre principios normativos o, al menos, como disputa argumentativa en torno el poder. Pero quizá la pregunta deba ser más simple y directa: ¿no estamos asistiendo más bien, a la repetición de un ritual que nos ofrece la ilusión de una limpieza moral de la política, cada vez que un nombre concentra sobre sí todas las culpas?
La cinematografía brasileña atraviesa un proceso de relegitimación internacional en el circuito global de festivales. Obras como Ainda estou aqui (Walter Salles, 2024), A melhor mãe do mundo (Anna Muylaert, 2025) consolidan este panorama, donde la dimensión política es parte intrínseca de su discurso. A este fenómeno se suma la poética de “El agente secreto” de Kleber Mendonça Filho.