BOQUERÓN
En tramos como la entrada de Prats Gill hacia Pelícano, o el cruce de La Pava hacia la Represa, los vecinos denuncian que las vías se convierten en auténticas “palanganas” de agua y barro, con un deterioro que se repite y se agrava año tras año.
La situación empeora con el inicio de la riada del Pilcomayo, que incrementa el aislamiento de las poblaciones ribereñas.
Según testimonios, las maquinarias de la Gobernación de Boquerón estuvieron trabajando en el reforzamiento del muro defensivo en Pozo Hondo, una obra considerada necesaria. Sin embargo, denuncian que mientras tanto las comunidades quedaron aisladas, sin que se destinen recursos ni tiempo para reparar los caminos rurales.
La Comisión Pilcomayo y el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) son señalados por los vecinos, quienes cuestionan cuál es la verdadera función de estas instituciones frente a las necesidades urgentes de la población. También se interpeló al ex gobernador y actual director, Dr. Darío Medina, sobre el destino de las maquinarias y presupuestos asignados para la zona.
La población reclama que se atienda esta problemática con seriedad, recordando que el aislamiento no solo afecta la economía y el transporte, sino también la posibilidad de acceder a auxilios médicos en casos de urgencia.
CRECIDA. Señalan también que la preocupación se intensificó este año en vista a la crecida del río Pilcomayo y un eventual desborde de las aguas, lo que haría aún más urgente el mantenimiento de los caminos rurales, cuyos tramos más críticos son: Prats Gill-Pelícano, Línea 10, Cruce La Pava-Pozo Hondo.
La situación actual del río Pilcomayo está en creciente con nivel de alerta amarilla en Misión La Paz-Pozo Hondo.
En este contexto, organismos de control y defensa civil recomiendan a los pobladores estar atentos a los informes oficiales, evitar actividades en las márgenes del río y preparar planes de contingencia ante un eventual incremento del nivel de las aguas. El fenómeno responde a las precipitaciones registradas en la cuenca alta, que repercuten directamente en el caudal aguas abajo.
La creciente del Pilcomayo no solo impacta en la dinámica natural del río, sino también en la vida cotidiana de las comunidades que dependen de él para actividades productivas y de subsistencia.