La Cámara Paraguaya de la Industria de la Construcción (Capaco) considera que la continuidad de la inversión en infraestructura durante los dos últimos años del Gobierno de Santiago Peña será clave para que el sector pueda sostener su crecimiento y contribuir en mayor medida a la economía.
El gremio plantea como prioridades el cumplimiento oportuno de los contratos, la regularidad de los pagos y una cartera de proyectos que trascienda el actual periodo de Gobierno.
El presidente de Capaco, José Luis Heisecke, señaló que el principal desafío es consolidar una política de infraestructura basada en la continuidad y la previsibilidad. En ese sentido, sostuvo que el Estado debe garantizar el cumplimiento integral de los contratos y atender los intereses contractuales generados por la mora.
“La previsibilidad financiera es indispensable para que las empresas puedan sostener las obras, el empleo y las inversiones”, afirmó Heisecke.
El empresario también planteó acelerar las inversiones con impacto directo tanto en la calidad de vida como en la capacidad productiva del país. Entre las prioridades mencionó las obras de agua y saneamiento, los caminos de todo tiempo para el interior y los grandes corredores viales y logísticos.
Respecto a la inversión pública, Capaco espera una aceleración durante los próximos dos años, aunque considera que el aumento del gasto debe estar acompañado por continuidad.
Para el gremio, no basta con elevar el porcentaje de ejecución presupuestaria: Los recursos deben traducirse efectivamente en obras, pagos oportunos y nuevos proyectos. Para ello, Heisecke considera necesario mejorar la planificación, agilizar los procesos administrativos y de contratación y garantizar que los proyectos lleguen a licitación con condiciones técnicas y financieras adecuadas.
El presidente de Capaco advirtió además que los atrasos en los pagos generan costos financieros, afectan la cadena de pagos y terminan encareciendo la propia inversión pública.
Entre las obras consideradas estratégicas para esta segunda etapa del Gobierno figuran las inversiones en agua y saneamiento y los caminos de todo tiempo en el interior del país.
Heisecke también mencionó la consolidación del Corredor Bioceánico y sus conexiones, además del mejoramiento de corredores viales, puentes, accesos e infraestructura urbana y logística.
“Paraguay necesita mirar tanto los grandes corredores estratégicos como la infraestructura básica que permite integrar al territorio”, sostuvo.
Según Capaco, el desafío no pasa solamente por impulsar proyectos individuales, sino por contar con una cartera priorizada y sostenida, con financiamiento definido y capacidad efectiva de ejecución.
El sector privado también tiene capacidad y voluntad de aumentar sus inversiones, pero requiere condiciones que permitan tomar decisiones de largo plazo, según Heisecke.
Entre los factores considerados fundamentales mencionó la seguridad jurídica, reglas estables, acceso a financiamiento competitivo, procesos administrativos ágiles y previsibilidad. Asimismo, señaló que existe margen para profundizar los mecanismos de participación público-privada y otras modalidades destinadas a movilizar capital hacia infraestructura estratégica.
De cara al final del Gobierno de Peña, Capaco espera que el sector pueda mostrar una combinación de resultados: más infraestructura ejecutada, mayor inversión privada, más viviendas y una reducción progresiva de las brechas de infraestructura.
- 110 millones de dólares es la deuda del Estado con las constructoras en concepto de intereses.