La máxima seguridad se garantiza tras el cálculo con normas AASHTO (Asociación Estadounidense de Oficiales de Carreteras). El ingeniero Capellán destacó que “las cargas reales que circulen no pueden tener ningún problema”.
El referente técnico de la fiscalización explicó que la estructura cuenta con estrictos márgenes internacionales de seguridad. “Las cargas normativas con las que fue diseñado están muy por encima de las cargas de servicio”, detalló al tiempo de destacar que el viaducto resistirá holgadamente el tránsito diario de vehículos pesados sin requerir restricciones para la circulación.
Con relación a la prueba de resistencia previa a la inauguración, el ingeniero Capellán remarcó la solidez de la infraestructura.
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“Nos costará mucho conseguir todos los vehículos necesarios. Incluso con todos ellos sobre el puente, seguramente lleguemos como máximo al 50% o 60% de la carga”, dijo. Por ello, calificó de “prácticamente imposible” alcanzar el límite máximo soportado.
El reciente enganche de ambos frentes constructivos marcó el hito más relevante del proyecto y están en marcha los trabajos de la etapa final: obras menores de acabado y equipamiento de seguridad.
“A partir de ahora quedan trabajos de terminación y ajustes, pero desde el punto de vista estructural ya hemos superado la etapa de mayor incertidumbre y complejidad”, dijo.
Avance de la obra
Con un avance general cercano al 90%, las labores se concentran actualmente en la terminación del tablero central, tras el hormigonado de la dovela de cierre realizado el pasado 15 de julio, según un comunicado del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).
Con relación a los trabajos, actualmente los equipos también verifican la topografía y alineación de la estructura, retiran las vigas auxiliares utilizadas durante el cierre y ejecutan el postensado de las vigas transversal y longitudinales. A este proceso se suma el descenso de las plataformas inferiores de los carros de avance.
En la margen brasileña prosiguen el hormigonado de contrapesos sobre las pilas 15 y 16, la construcción de la losa superior en los vanos laterales, además de la colocación de cordones y barandas de protección en el viaducto de acceso.
Finalización de obras
Los trabajos finales contemplan la pavimentación del asfalto, colocación de barreras, iluminación y señalización vial. Aunque el cronograma definitivo está sujeto a las autoridades, el ingeniero Capellán manifestó su expectativa de concluir este año, mientras culminan las tareas de montaje menor que garantizarán un tránsito seguro para todo el público usuario.
La calzada habilitará inicialmente un carril por sentido, pero su plataforma contempla una futura ampliación a cuatro vías sin modificar las bases. Asimismo, el ingeniero Capellán valoró el trabajo técnico invisible de cinco años.
“Hoy todos observan la magnitud del puente, pero detrás hubo años de planificación y cimentaciones de más de 40 metros de profundidad”, señaló.
La futura conexión, financiada por la Itaipú Binacional, margen paraguaya, tendrá 1.294 metros de longitud, un tramo atirantado de 632 metros y un vano principal de 350 metros.
La obra representa una inversión de G. 684.615.904.566 y está bajo la fiscalización del Consorcio Prointec y la supervisión del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones.
Esta obra es un enlace clave del Corredor Bioceánico Vial que conectará los océanos Atlántico y Pacífico.