Durante la misa central, el prelado recordó que la Virgen del Carmen representa el modelo perfecto de obediencia a la voluntad de Dios, destacando su humildad, capacidad de escucha y permanente servicio a los más necesitados.
En uno de los pasajes de su homilía, el monseñor Escobar expresó su preocupación por la falta de inversiones públicas en el Departamento de Alto Paraguay, especialmente en infraestructura vial y energética.
El obispo sostuvo que la construcción de rutas asfaltadas hacia las principales comunidades del departamento es una necesidad urgente para garantizar el desarrollo y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
Mencionó específicamente la necesidad de avanzar con los caminos que conectan a Bahía Negra, Fuerte Olimpo, Puerto Guaraní, Toro Pampa, 65, Puerto Sastre y Puerto Casado, señalando que el departamento continúa siendo relegado frente a otras regiones del país.
"¿Qué diferencia hay entre nuestro departamento y los otros del país, donde se asfaltan rutas, se iluminan ciudades y se realizan grandes inversiones? Nosotros seguimos siendo olvidados”, cuestionó.
Cuestionamientos al Congreso
El obispo también dirigió críticas hacia el Poder Legislativo, al considerar que actualmente existen temas mucho más urgentes que deberían ocupar la agenda nacional.
Manifestó su preocupación por la situación de los hospitales públicos y del Instituto de Previsión Social (IPS), además de las dificultades que enfrenta el sistema educativo.
En ese sentido, cuestionó el cambio de horario implementado en el país, señalando que en las zonas del interior los estudiantes ingresan más tarde a clases durante el invierno, enfrentando bajas temperaturas, oscuridad e inseguridad.
También lamentó que algunos legisladores impulsen proyectos relacionados con la reglamentación de símbolos patrios mientras, a su criterio, persisten graves problemas en áreas como salud, educación, seguridad y justicia.
Durante su mensaje, el obispo advirtió además sobre el deterioro de la situación económica que afecta a numerosas familias paraguayas.
Indicó que resulta preocupante el regreso del “fiado” en despensas de barrio y el creciente recurso a créditos informales para cubrir necesidades básicas como la alimentación.
"¡Qué mal estamos!”, expresó, al señalar que muchas personas atraviesan dificultades para sostener el sustento diario de sus hogares.
Finalmente, el obispo exhortó a los cristianos a no permanecer indiferentes ante el sufrimiento de los demás y a vivir con coherencia los valores del Evangelio.
Recordó que el escapulario de la Virgen del Carmen no constituye un amuleto, sino un signo del compromiso de los creyentes de imitar las virtudes de María y cumplir la voluntad de Dios mediante el servicio al prójimo.