20 jun. 2026

Noches de radio

Para quienes formamos parte de la generación antediluviana digital, aún nos resultan extrañas ciertas nuevas costumbres que han traído estos tiempos modernos.

Una de las nuevas rutinas tiene que ver con la manera en que accedemos y seleccionamos el contenido musical de nuestro agrado, ya sea lectura de las noticias a diario o ver un partido de fútbol en directo desde el teléfono celular.

Lo mismo ocurre con la música. Hay una aplicación que todos conocen y usan (yo no), con la cual podés armar tu propia lista. Y una vez que suena el modo aleatorio, podés escuchar tu cachaca piru seguido del Réquiem de Mozart. Realmente da demasiado gusto poder escuchar lo que gusta cuando querés y las veces que querés, ya sea programa, partido viejo o reciente, entrevistas y lo que te dé la regalada gana.

Rememorando lo que alguna vez dejó en uno huella en la memoria auditiva, quiero realizar una remembranza de aquellos días en que escuchar la radio durante la noche representaba un momento mágico.

Segurito luego no van a faltar los que reclamen que no está tal o cual programa de aquellos tiempos en que el mundo era joven. Bueno, paciencia. Es lo que me acuerdo a través de mi propia experiencia.

Varios recordarán, sobre todo cuando todavía existían las radios con casetera, como buscabas grabar el tema que te gustaba cuando lo pasaban en alguna emisora.

Para tal finalidad tenías que tener listo tu casete virgen y estar atento para apretar al mismo tiempo los botones de Play y Rec.

Todo podía salir a la perfección y por fin podías tener contigo esa música que hace mucho querías tener para escuchar a tu gusto. Pero la mayoría de las veces aparecía el nombre del programa (Gente jooooven), el canto del gallo o tu mamá puteándote por qué pa lo que no hiciste lo que te pidió hace tres horas.

Por eso la madrugada era el mejor momento para dicho menester. A esas bajas horas del nuevo día, podías grabar tranquilamente y encima pasaban los mejores temas.

A inicios de la década del 90, Radio Nacional del Paraguay pasaba los sábados de noche obras enteras de ópera. Antes de emitir la obra, un locutor se encargaba de explicar todo el argumento a los oyentes.

Radio Cáritas convertía el parlante de tu radio’i en escenario las veces que, creo que era también los sábados, pasaba su legendario programa “Una noche en el teatro”.

La antigua Radio Cardinal FM, los martes, a eso de las 23:00 pasaba un programa que se llamaba “Martes Insólito”. Era conducido por Vicente Marsal y trataba de la lectura de cuentos de fantasía, ciencia ficción, terror y misterio.

Realmente el señor Marsal era muy buen locutor. Sumado eso a los efectos de fondo que le daba al relato leído, la media hora de programa resultaba una experiencia mágica.

A muchos nos permitió conocer por primera vez los textos de Ray Bradbury, H.P. Lovecraft, Allan Poe y varios más. Preparando este comentario, me entero que falleció hace un año y medio.

Es una pena realmente que esos audios no hayan sido rescatados y puestos en una plataforma digital, ya que además de su calidad, sería un material de suma utilidad didáctica para los niños y jóvenes.

También en la antigua Cardinal hubo otro programa que marcó su paso por el éter los domingos por la noche en los 90: “La Piecita del Fondo”, con Willy Suchar a la cabeza.

La personalidad ocurrente de Suchar, quien unos años después estuvo al frente de Kamizake Records, iba de la mano con varios de sus oyentes que entraban al programa vía telefónica, en los tiempos en que la única forma de comunicarse con la radio era por línea baja.

Este programa solía compartir audiencia con otro programa legendario: “Relámpago de medianoche”, por la antigua Primero de Marzo FM. Uno podía escuchar en esta emisión verdaderos temazos de heavy metal ochentoso.

Allá por el 91 más o menos, un domingo de noche apareció un programa en la antigua Chaco Boreal. sobre avistamientos de ovnis.

Pero tipo autopsia a un extraterrestre en Loma Pytã. Trataban los temas con seriedad y cierto excepticismo. Y por ahora, hasta acá llega esta grilla. Hay que entregar el artículo y debo volver a mi planeta ya.

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