Agentes del Departamento Especializado en la Investigación del Cibercrimen informaron la detención de dos personas, un hombre y una mujer, mayores de edad, ambas con órdenes de captura en el marco del Operativo Ícaro, que desmanteló una red criminal, que operaba desde Itapúa y que defraudó por más de G. 9 mil millones a una sola empresa.
El procedimiento fue realizado en la ciudad de Ñemby. Los intervinientes aún no brindaron datos de los nuevos detenidos, que se suman a las ocho personas que cayeron días atrás, en su mayoría de 18 a 20 años de edad.
El caso. La fiscala Irma Llano, quien interviene en el Operativo Ícaro, mencionó que no fue vulnerado el sistema bancario, sino que los delincuentes detectaron una falla en el sistema de una empresa privada y aprovecharon esa vulnerabilidad para extraer dinero de su cuenta corriente.
Para el efecto, la estructura precisaba de varias cuentas corrientes.
PITUFOS o mulas. La agente apuntó que para el fraude, los delincuentes utilizaron una “granja de pitufos” o “granja de mulas”, que son 400 personas que supuestamente vendían criptoactivos y transferían esos valores a las cuentas de los estafadores.
“Ellos decían ‘te voy a hacer una transferencia por código QR, pasame tu código QR, y el criptoactivo me tenés que transferir a esta billetera’”, detalló.
Vaciado. El sistema de la empresa mostraba un monto inferior en las transferencias, pero que en la ejecución real se descontaban cifras millonarias.
“Mientras que en el sistema aparecía un descuento de un guaraní, en la cuenta corriente se vaciaban montos de nueve, diez, quince millones”, afirmó.
Lavado. Una vez que el dinero se encontraba fuera de la empresa y en poder de los “pitufos” o “mulas”, los cabecillas ofrecían comprar los criptoactivos que cuestan G. 6.500 al doble de su valor, a G. 13.000, a modo de perder la trazabilidad del dinero.
“Entonces, cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía, como se dice”, refirió Llano, haciendo alusión a las 400 personas que se encuentran ligadas a la investigación.
Finalmente, la empresa detectó el fraude, mediante su balance.
La fiscala señaló que realizaron una constitución en la empresa e indicó que efectuaron una extracción, la cual ingresará a pericia para determinar el punto vulnerable.
Al respecto, indicó que no se descarta que alguna persona de la empresa esté involucrada en el esquema.
Señaló también que hasta el momento fueron recuperados USD 400 mil en criptoactivos, además de una camioneta de la marca Toyota.
La investigación reveló que el esquema orquestado por el sospechoso principal, un joven de apenas 18 años y un círculo íntimo compuesto por ex compañeros de colegio y un clan familiar, lograron de manera coordinada ejecutar el fraude y lavar el dinero.
Por qué el nombre Operación Ícaro
Ícaro es un personaje de la mitología griega. Era hijo de Dédalo, quien había sido condenado a muerte en Creta, pero logró escapar con su hijo Ícaro con la ayuda de unas alas que él fabrico con plumas y cera. Dédalo advirtió a Ícaro que no volara demasiado cerca del sol, ya que la cera se derretiría; ni demasiado cerca del mar, ya que las alas se mojarían y se hundiría. Sin embargo, Ícaro, emocionado por la libertad de volar, ignoró las advertencias de su padre y se acercó demasiado al Sol. La cera se derritió e Ícaro cayó al mar, donde murió.