La interna de la Asociación Nacional Republicana (ANR) sube de temperatura. La senadora Lilian Samaniego desembarcó en San Ignacio, Misiones, con un discurso cargado de reproches hacia la conducción actual del Partido Colorado, advirtiendo que la estrategia de hostigamiento contra los correligionarios que no responden al oficialismo tendrá un costo electoral irreversible.
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“Nos van a necesitar”
La senadora colorada no guardó silencio ante lo que considera una persecución sistemática contra la disidencia. Con la mirada puesta en las municipales, lanzó un mensaje directo a la cúpula que hoy maneja los hilos de su partido: “Acuérdense de que nos van a necesitar para llegar al poder”, expresó.
Samaniego responsabilizó directamente a los sectores oficialistas de fracturar la unidad necesaria para la victoria.
“Si se pierden municipios que hoy están en manos del Partido Colorado, va a ser culpa de ellos, por perseguir a los propios correligionarios”
Subrayó que la soberbia del Poder Judicial y el Ejecutivo está asfixiando las bases.
El factor Rivas y la indignación social
Como parte de su crítica a la impunidad que, según ella, goza el sector oficialista, Samaniego calificó lo ocurrido con el senador cartista Hernán Rivas como una “vergüenza”.
“Lo de Rivas es una vergüenza; nos engañó a todos. El permiso no soluciona nada, solo agrava el problema porque se nota que el poder político lo protege de la Justicia” detalló.
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Asimismo, contrastó la “agenda de privilegios” del Senado –como el debate sobre la senaduría vitalicia– con la realidad del país: “Mientras se discute la senaduría vitalicia, la gente come una sola vez al día y en los hospitales falta hasta lo más básico”, advirtió.
Acompañada por el senador Juan Afara, Lilian Samaniego oficializó su respaldo a los precandidatos de Colorado Añetete, Dani Rodríguez (San Ignacio) y Alberto Mancuello (Santa María), pidiendo a su propia dirigencia de Causa Republicana que trabajen por ellos en una muestra de unidad disidente.
Finalmente, sobre su futuro político, fue clara al sostener que su candidatura a la presidencia no es una utopía, sino una necesidad histórica.
“Ya probaron con sacerdotes, empresarios y economistas. El pueblo ahora pide una mujer. Estoy lista para ser la primera mujer comandante de las Fuerzas Armadas”, concluyó, descartando por ahora cualquier oferta para ser “segunda” en una chapa presidencial, ante los rumores de que haría dupla con Arnoldo Wiens para la vicepresidencia.