03 oct 2026

Latinoamérica, la región más violenta para la infancia, fuera de las guerras

América Latina y el Caribe es la región del mundo “más violenta” para la niñez, sin contar las zonas en conflicto bélico, con cifras preocupantes que empeoraron después de emergencia por la pandemia de la covid-19 que estalló en 2020.

Niñez en Latinoamérica.jpg

En América Latina y el Caribe, la región más desigual del mundo, casi el 45 % de los menores de 18 años vive en la pobreza.

Foto: EFE.

“América Latina y el Caribe para un niño y una niña es la región más violenta del mundo, fuera de las zonas de conflicto. Y es más violenta después de la pandemia”, dijo a EFE el jefe de Comunicación de Unicef para América Latina y El Caribe, Laurent Duvillier.

Dos de cada tres menores de 14 años en Latinoamérica han experimentado violencia doméstica, una situación que comienza “muy temprano, incluso en menores de 1 año”, declaró Duvillier.

“Esta violencia, en el transcurso de toda la infancia, perdura. Cambia de ámbito, pero perdura”, señaló el jefe de Comunicación.

Esta situación “empieza en el hogar, luego en la escuela, en la calle y sobre todo en las niñas, acoso sexual” y “se normaliza, de forma que cuando lleguen a ser adultos, la violencia es normal y lo repiten”.

La violencia puede volverse mortal al llegar la adolescencia: la tasa regional de homicidios de niños y adolescentes (12,6 por 100.000) es cuatro veces mayor que el promedio mundial (3 por 100.000), según cifras de Unicef aportadas a EFE.

LATINOAMÉRICA: MÁS INSEGURA Y DESIGUAL

“La pandemia y el confinamiento dejaron una región (América Latina) para un niño y una niña más insegura, violenta, pobre, menos estable, con más migraciones, menos saludable, más desigual y con menos aprendizaje”, destacó Duvillier.

Nota relacionada: CDIA: Paraguay no es un lugar seguro para las niñas, las mujeres y adolescentes

En América Latina y el Caribe, la región más desigual del mundo, casi el 45 % de los menores de 18 años vive en la pobreza, una proporción que supera el promedio de la población general de la región, que es el 13 %; esto supone que “los niños son más vulnerables a caer en la pobreza”, detalló.

Una de cada tres familias latinas con niños “no tiene suficientes recursos financieros para sobrevivir más allá de dos semanas, es decir, tiene un plazo de supervivencia a corto plazo”, según cifras de Unicef explicadas por Duvillier.

Así como “el 50 % de las familias con niños dicen que están poniendo en el plato menos comida que antes de la pandemia”.

“Esto tiene consecuencias sobre la salud, entonces tenemos una región menos saludable y con más enfermedades. Pero también en el desarrollo del cerebro y desempeño en la escuela”, alertó Duvillier.

UN “CÓCTEL EXPLOSIVO”

Duvillier hizo énfasis en la “crisis de aprendizaje” de la región, ya que cuatro de cada cinco estudiantes de sexto grado (entre 10 y 12 años) no pueden entender un texto simple; esta es una de las consecuencias directas del cierre de las escuelas, el más “largo y continuo” del planeta.

“Esto es un dato que va a tener implicaciones a largo plazo para el desarrollo económico, estabilidad social y política de toda la región”, apuntó.

Según Unicef, esta generación podría perder hasta un 12 % de sus ganancias de por vida, es decir, una pérdida colectiva de hasta 2,3 billones de dólares, si no se toman medidas urgentes para abordar la crisis.

En promedio, los estudiantes latinoamericanos se han atrasado 1,5 años en el aprendizaje y se espera que a finales de este año, los resultados de los exámenes de lectura y matemáticas caigan a los niveles de hace más de diez años.

Todo “eso es un cóctel explosivo”, alarmó Duvillier.

Añadió que si no se actúa con urgencia, Latinoamérica tendrá “médicos que no saben curar, ingenieros que no saben construir un puente, profesores que no saben cómo enseñar”.

“También va a generar escasez de mano de obra cualificada, que tiene como consecuencia migración para llamar gente de fuera, un desafío enorme para el motor del país”, concluyó.

Más contenido de esta sección
Más de 158 millones de brasileños están convocados este domingo a las urnas en unas elecciones que no solo decidirán la permanencia de Luiz Inácio Lula da Silva o el ascenso del ultraderechista Flávio Bolsonaro, sino que redefinirán el equilibrio de poder en la región frente a la presión de Washington.
El Congreso de Bolivia suspendió al fiscal general, detenido tras ser señalado por Estados Unidos de supuestos vínculos con el narcotráfico, y designó el sábado a un interino tras una prolongada sesión de urgencia.
Un avión Gulfstream en el que viajaban seis personas ha desaparecido frente a las costas de Nantucket (Massachussetts), por lo la Guardia Costera de Estados Unidos puso en marcha un operativo de búsqueda.
Los investigadores de Emiratos Árabes Unidos afirmaron el sábado que el copiloto de un vuelo de Flydubai con destino a Israel planeaba un “acto terrorista” y atacó al comandante con el hacha de emergencia de la cabina, pero no precisaron su motivación.
El multimillonario Elon Musk rompió abruptamente su relación con Shivon Zilis, madre de cuatro de sus hijos y alta ejecutiva de una de sus compañías, según reveló ella en un comunicado publicado este viernes en redes sociales, en el que confesó que lo amó más que a la vida misma.
El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, pidió este viernes durante una caminata en Río de Janeiro “matar la desgracia” y vencer al senador Flávio Bolsonaro este domingo en la primera vuelta de los comicios.