Esto teniendo en cuenta que las drogas no solo perjudican a la persona que las consume, sino que alrededor muchas otras personas padecen sus consecuencias.
Las drogas interfieren en la relación con el entorno, la familia y el trabajo, y pueden llegar a comprometer seriamente el proceso de aprendizaje, especialmente en el caso de los jóvenes y adolescentes.
Al respecto, Nelson Riveros, coordinador de programas de prevención de la Secretaria Nacional Antidrogas (Senad), explica que desde dicha institución antidrogas se viene realizando desde hace unos años jornadas preventivas con jóvenes, padres y maestros de diferentes colegios de país. Se trata del Plan Sumar, que consiste en programas de prevención, “entendiendo que la prevención es un proceso que se debe instalar y el objetivo principal, la finalidad de todo, es dejar una capacidad instalada en todos los lugares que estamos llegando”.
Para la Senad, la prevención es el conjunto de medidas tomadas para evitar, contrarrestar o disminuir un riesgo; por lo tanto, es sumamente imperiosa promover acciones preventivas de forma conjunta en la comunidad.
El objetivo del programa #Sumar es implementar el plan de acción con las drogas y elaborar las políticas preventivas en los diferentes campos de acción, realizar un relevamiento de datos actualizado, reconocer los factores de protección y riesgos, además de involucrar a todos los sectores para la prevención del consumo de alcohol y otras drogas, socializar a toda la comunidad en forma constante los logros, formar líderes comunitarios y promover la construcción de políticas preventivas.
“Actualmente se busca instalar programas de prevención basados en evidencias científicas, centrándonos en la persona y no en la sustancia. Estamos cambiando el paradigma de trabajar solo con charlas destinadas a estudiantes ”, resalta Riveros.
El profesional señala que “el aspecto preventivo del programa va desde todos los ángulos. Tenemos programas en el ámbito escolar, familiar, laboral y comunitario”.
También explica que el objetivo de los programas es desarrollar habilidades protectoras para la vida con un estilo de vida saludable.
En ese sentido, detalla que se acceden a los programas de prevención del consumo de drogas cumpliendo algunos parámetros, como la capacitación docente que es dependiendo de su población escolar.
“Al recibir la capacitación docente, se inicia la certificación de las instituciones educativas como espacio escolar preventivo, cuya institución se compromete a elaborar en forma conjunta con la comunidad educativa una estrategia preventiva institucional y acciones enfocadas hacia la construcción y consolidación de una cultura preventiva. Para ello se debe cumplir con las fases de trabajo”, manifestó el coordinador de la Senad.
Por último, destacó la importancia de que los padres se involucren en todo el proceso preventivo para detectar de manera temprana ciertas pautas y conductas y evitar unas consecuencias mayores.
“Es importante involucrar a los padres en todo proceso de prevención. A la familia con talleres de sensibilización y escuelas para padres, denominado Padres preocupados que se ocupan. También formar líderes comunitarios, con el programa de capacitación para jóvenes líderes comunitarios”, precisó.