18 ene. 2026

La Justicia paraguaya entre blanqueamiento e impunidad

Una fiscala imputó a dos mujeres con el mismo nombre, sin saber quién era en realidad la sospechosa. Finalmente, quedó impune gracias al Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, que declaró prescripta la acción que podría iniciarse en su contra. Por otra parte, un juez desestimó la denuncia por tráfico de influencias contra el cuestionado ex ministro de la Corte, Antonio Fretes, y también por enriquecimiento ilícito, en el que fue denunciado junto a su hijo. Son dos casos ejemplares del sistema de Justicia en Paraguay.

Marta Elizabeth Maidana de Martínez fue a renovar su cédula de identidad en el Departamento de Identificaciones de la Policía Nacional en San Lorenzo y ahí descubrió de la peor forma que tenía una orden de captura. Entonces fue esposada, encapuchada y trasladada a la Comisaría 1ª de San Lorenzo. Cuando sus parientes investigaron constataron que se trataba de un error, pues revisando el expediente descubrieron que la agente fiscal Noelia Soto había imputado a dos mujeres con el mismo nombre: Marta Elizabeth Maidana y Marta Elizabeth Maidana de Martínez, el 15 de diciembre de 2021, en pandemia. No era un caso de homonimia: Ambas fueron imputadas a pesar de tener cédulas de identidad distintas.
El caso era de invasión de inmueble ajeno en la ciudad de Villarrica. La mujer nunca fue notificada para declarar y pronto se descubrió que otra persona usurpó su identidad. Al conocerse el caso, la fiscala adjunta de Guairá, Natalia Fuster, ordenó a la fiscala de turno, solicitar el levantamiento inmediato de la orden de detención y el oficio remitido a la Comisaría de San Lorenzo. No obstante, el comisario principal Óscar Luis Cuevas Belotto, entonces jefe de la Comisaría 1ª de San Lorenzo, se negó a liberarla. Marta pasó la noche en la Comisaría y trece horas después de su detención, fue trasladada a Villarrica, donde el juez Derlis Duarte decretó el levantamiento de la rebeldía y pudo recuperar por fin su libertad.

Ahora el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados declaró prescripta la acción que podría iniciarse contra la fiscala de Villarrica, Noelia Soto, quien había imputado a dos mujeres con el mismo nombre, al no determinar correctamente la identidad de la sospechosa en un caso de invasión de inmueble. Por ese error, una mujer estuvo detenida durante 24 horas.

Otro caso que expone a la Justicia se da cuando el juez contra Delitos Económicos Humberto Otazú, decide archivar la causa contra el ex ministro Antonio Fretes por enriquecimiento. En esta causa se había evaluado también la denuncia de que el ex ministro traficó influencias en el caso contra el brasileño de origen libanés Kassem Mohamad Hijazi, quien fue extraditado a EEUU por casos de lavado. Se creía que el entonces ministro de la Corte, había usado su influencia para obtener una resolución favorable en una excepción de inconstitucionalidad que presentó Hijazi.

De acuerdo con los antecedentes, uno de los hijos del ministro tenía como aparente objetivo trabar la extradición del ciudadano brasileño de origen libanés a los Estados Unidos, para lo cual presuntamente se acordó un pago de USD 368.000 a favor del hijo del ministro Fretes, según se evidenció en un documento.

La Justicia es precisamente uno de los temas pendientes. Paraguay necesita, con urgencia que su Justicia sea verdaderamente imparcial e independiente. Ya hemos visto demasiados ejemplos y casos que demuestran que nuestro sistema actualmente solo beneficia a los poderes políticos y económicos. Y, mientras esto sucede y se profundiza la impunidad, la población sigue siendo víctima de los abusos, las arbitrariedades e injusticias.

Un ex ministro cuestionado y que fue imputado por enriquecimiento es beneficiado con la impunidad, mientras que la fiscala que fue responsable de que a una ciudadana como Marta Elizabeth Maidana de Martínez le fueran vulnerados todos sus derechos ha sido prácticamente blanqueada por el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados. Nadie pagará por el error de una fiscala y por el atropello de los derechos una ciudadana. Sin una Justicia imparcial e independiente, la democracia seguirá siendo frágil y el Estado de derecho débil.

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