Según informó este miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el desempleo en Argentina subió en el cuarto trimestre del año pasado 0,9 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior y 1,1 puntos en comparación con el igual período de 2024.
De acuerdo a los datos del Indec, la cifra de desocupados en los 31 mayores conglomerados urbanos de Argentina considerados en la medición oficial fue en el cuarto trimestre de 2025 de 1.093.000 personas, 156.000 más que en el igual trimestre de 2024.
Los datos evidencian que, mientras los empleos por cuenta propia (3,8 millones) y los asalariados informales (3,5 millones) se mantuvieron casi sin cambios entre el último trimestre de 2024 e igual período de 2025, los contratados formales disminuyeron.
De acuerdo al informe, los puestos de trabajo asalariado formal (trabajadores en relación de dependencia registrados) en las principales ciudades del país cayeron de 6,3 millones a finales de 2024 a 6,17 millones al cierre de 2025.
El informe también revela que la tasa de informalidad laboral se ubicó en el 43%, con 5,8 millones de personas trabajando en esa condición, lo que implica un alza de un punto porcentual con respecto al último trimestre de 2024.
Destrucción de empleo privado
Otro informe oficial, pero elaborado por la Secretaría de Trabajo y que tiene en cuenta a todos los trabajadores registrados del país, revela que el año pasado se perdieron 88.800 empleos asalariados formales en el sector privado y 18.600 en el ámbito público.
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En el mismo periodo, los trabajadores formales por cuenta propia aumentaron en 104.900.
Casi no hay antecedentes en Argentina de una contracción en el empleo asalariado formal en el sector privado en combinación con un año de crecimiento de la actividad económica, que se expandió un 4,4% en 2025.
“Esta dinámica se explicó por la composición del crecimiento donde los sectores más empleadores muestran bajas de actividad, mientras que los más dinámicos emplean poco o incluso destruyen empleo”, señaló la consultora LCG en un informe.
El caso más destacado es el de la industria, uno de los sectores más perjudicados por el modelo económico del ultraliberal Javier Milei, donde en 2025 se destruyeron 39.000 puestos de trabajo formales, según registros oficiales.
Desempleo “encubierto”
El informe del Indec se elabora con base a una encuesta en la que se le pregunta a personas de una muestra si han trabajado al menos una hora remunerada en la última semana. Basta que respondan afirmativamente para considerar que son personas ocupadas.
Según el Instituto Argentina Grande (IAG), la tasa de desempleo tradicional no refleja el universo de personas con empleos de mala calidad y muy pocas horas, con una inserción laboral frágil, inestable y de ingresos insuficientes, un fenómeno que denomina “desocupación encubierta”.
De acuerdo a los cálculos del IAG, mientras la tasa de desempleo del Indec fue del 6,6% en el tercer trimestre de 2025, el desempleo encubierto fue del 13,8 % en igual período.
“Es un mercado laboral que está muy roto. El 44% de las personas activas en la Argentina está desprotegida: trabaja sin estar registrada, sin estabilidad, sin maquinaria propia o capital invertido. Es una monstruosidad”, dijo Candelaria Rueda, coordinadora del área de Trabajo en el IAG.
El Parlamento argentino aprobó en febrero último una reforma laboral impulsada por el Ejecutivo de Milei que flexibiliza radicalmente las relaciones laborales para, según el Gobierno, estimular la creación de trabajo registrado.
“En los meses próximos habrá que ver si la reforma laboral logra impactar en el empleo formal. Seguimos pensando que sin una actividad económica que crezca con mayor fuerza e integre a los sectores más grandes generadores de empleo, su efecto podría llegar a ser marginal”, sostuvo LCG.
Fuente: EFE