24 sept 2026

La electroagricultura revoluciona la forma de producir alimentos

29956949

El biólogo estadounidense Robert Jinkenson.

EFE

Un equipo de bioingenieros ha desarrollado un nuevo método que consigue que las plantas produzcan alimentos en la oscuridad y con un 94 por ciento menos de tierra. Es la llamada “electroagricultura”.
El método que básicamente sustituye a la fotosíntesis ha sido ideado por científicos de las universidades estadounidenses de Washington en San Luis, Delaware y California, y los detalles se han publicado en la revista ‘Joule’ de Cell Press.

Durante milenios, la humanidad ha dependido de la fotosíntesis para cultivar alimentos, una reacción química que permite casi toda la vida en la Tierra pero que es extremadamente ineficaz para captar energía: sólo alrededor del 1% de la luz que absorbe una planta se convierte en energía química dentro de ella.

Impulsados por el aumento la creciente demanda mundial de alimentos, los científicos llevan décadas buscando soluciones a este reto.

El artículo presenta un nuevo método que sustituye la fotosíntesis por una reacción química alimentada por energía solar que convierte el CO2 en una molécula orgánica que las plantas estarían genéticamente diseñadas para ‘comer’.

El equipo calcula que si todos los alimentos de Estados Unidos se produjeran mediante electroagricultura, se reduciría en un 94% la cantidad de tierra necesaria para la agricultura por lo que, además, podría utilizarse para cultivar alimentos en el espacio.

“Si ya no necesitamos cultivar plantas con la luz del sol, entonces podemos desvincular la agricultura del medio ambiente y cultivarlas en interiores, en entornos controlados”, asegura el ingeniero biológico Robert Jinkerson (foto de arriba), de la Universidad de California.

Se trata de “llevar la agricultura a la siguiente fase de la tecnología, y producirla de forma controlada y desvinculada de la naturaleza tiene que ser el siguiente paso”, opina el autor del trabajo.

¿La agricultura del futuro?

Según explica el artículo, la electroagricultura supondría sustituir los campos de cultivo por edificios de varios pisos.

Los paneles solares situados en los edificios o cerca de ellos absorberían la radiación solar y con esta energía se alimentaría una reacción química entre el CO2 y el agua que produciría acetato, una molécula que serviría de alimento para plantas cultivadas hidropónicamente (con una solución enriquecida con nutrientes en vez de tierra).

El método también podría utilizarse para cultivar otros organismos productores de alimentos, ya que el acetato es usado de forma natural por setas, levaduras y algas.

“El objetivo de este nuevo proceso es aumentar la eficiencia de la fotosíntesis. Ahora mismo, estamos en torno al 4% de eficiencia, que ya es cuatro veces mayor que la de la fotosíntesis, y como todo es más eficiente con este método, la huella de CO2 asociada a la producción del alimento se hace mucho menor”, explica Feng Jiao, de la Universidad de Washington en San Luis y autor principal del estudio.

Una vía metabólica

Para diseñar genéticamente las plantas que comen acetato, los investigadores aprovechan una vía metabólica que las plantas en germinación usan para descomponer el alimento almacenado en sus semillas. Esta vía se desactiva cuando las plantas son capaces de realizar la fotosíntesis, pero volver a activarla les permitiría utilizar el acetato como fuente de energía y carbono.

“Es un proceso análogo a la intolerancia a la lactosa en los humanos: De bebés podemos digerir la lactosa de la leche, pero muchas personas desactivan esa vía cuando crecen. Es más o menos la misma idea, solo que para las plantas”, detalla Jinkerson.

El equipo está centrando su investigación inicial en los tomates y las lechugas, pero en el futuro prevé ampliarla a cultivos básicos ricos en calorías como la yuca, la batata y los cereales.

De momento, han conseguido diseñar plantas que pueden utilizar acetato además de la fotosíntesis, pero su objetivo final es diseñar plantas que puedan obtener toda la energía que necesitan del acetato, lo que significa que no necesitarían luz.

El equipo también tiene previsto seguir perfeccionando su método de producción de acetato para que el sistema de fijación del carbono sea aún más eficiente: “Este es solo el primer paso. Creo que existe la esperanza de que su eficiencia y coste mejoren significativamente en un futuro próximo”, concluye Jiao.

29956959

La electroagricultura revoluciona la forma de producir alimentos.

EFE

Más contenido de esta sección
El presidente de China, Xi Jinping, llegó este miércoles a Washington para su primera visita de Estado a la Casa Blanca en más de una década, donde se reunirá con el mandatario estadounidense, Donald Trump, en un intento de aliviar las crecientes tensiones entre las dos principales potencias mundiales.
El desalojo de una frágil pensionista de 87 años de la vivienda en la que residió casi toda su vida en Madrid, reavivó este miércoles el debate sobre una de las expresiones más duras de la persistente crisis de la vivienda en España.
El directivo de OpenAI (dueña de ChatGPT), Sam Altman, y el representante de Anthropic (dueña de Claude), Dario Amodei, advirtieron de los riesgos de la inteligencia artificial (IA) y exigieron una respuesta internacional coordinada en la materia este miércoles ante el Consejo de Seguridad de la ONU, reunida en Nueva York, Estados Unidos, celebrada durante el 81º periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU.
Completar una maratón en 4 horas y 19 minutos, a cuatro patas y con una sola carga de batería. Esa es la hazaña de Raibo 2, no tanto por el tiempo, sino por la eficiencia energética, con una autonomía unas tres veces superior a la de los robots cuadrúpedos.
La Diócesis de Chiclayo, donde el papa León XIV fue obispo ocho años, será el punto principal de la visita del sumo pontífice a Perú en noviembre, donde ya piensan en prepararle sus platos favoritos e incluso subirlo al lomo de una mula para recrear una foto de él como misionero, que se hizo popular cuando fue elegido como el máximo jerarca de la Iglesia católica.
La frontera que separa la ciudad española norteafricana de Ceuta de Marruecos mantiene este miércoles la normalidad, aunque con vigilancia policial reforzada tras los llamamientos, coincidiendo con la jornada electoral en el país africano, a una nueva entrada masiva como la de finales de julio.