La décima edición de la Feria Internacional del Libro de Asunción (FIL) llegó a su clausura el pasado domingo con un reconocimiento que trasciende los méritos individuales. La Cámara del Libro Asunción Paraguay (CLAP) distinguió a Feliciano Acosta Alcaraz y Lita Pérez Cáceres con el Premio CLAP a los Autores del Año, un galardón que pone en valor a dos trayectorias fundamentales para comprender la literatura paraguaya contemporánea.
Aunque pertenecen a generaciones, géneros y tradiciones distintas, ambos escritores comparten una misma preocupación: la formación de lectores y la construcción de una identidad cultural sólida en tiempos de profundos cambios sociales.
La lectura como desafío nacional
Para Feliciano Acosta, poeta, docente e investigador de la lengua guaraní, el reconocimiento llega como un estímulo para continuar una tarea que considera inconclusa. En conversación con Última Hora, sostuvo que Paraguay ha avanzado en la formación de escritores y lectores, pero advirtió que todavía falta una política cultural más efectiva para fortalecer la lectura y la producción literaria.
Su preocupación principal gira en torno al idioma guaraní. El autor observa con inquietud que cada vez menos jóvenes lo utilizan cotidianamente, especialmente en los hogares, donde históricamente se transmitió de generación en generación. Para Acosta, preservar la lengua no significa encerrarse en el pasado, sino proyectarla hacia el futuro mediante su presencia en las redes sociales, los espacios digitales y las nuevas formas de comunicación.
Su visión refleja uno de los grandes debates culturales del Paraguay actual: cómo mantener viva una lengua ancestral en un mundo cada vez más globalizado.
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La literatura como espejo de la sociedad
Desde otra perspectiva, pero con una preocupación igualmente social, Lita Pérez Cáceres ha construido una obra centrada en las experiencias de las mujeres paraguayas. La escritora considera que el reconocimiento representa la culminación de un largo camino dedicado a una pasión que terminó convirtiéndose en una vocación de vida.
Autora de cuentos emblemáticos como El muñeco de nieve y del libro Locas de amor, Pérez Cáceres destaca que muchas de las problemáticas que abordó en sus relatos continúan vigentes, aunque reconoce avances importantes en la participación y visibilidad de las mujeres dentro de la sociedad y la literatura.
La escritora también cuestiona una de las frases más repetidas sobre la realidad cultural paraguaya: “El paraguayo no lee”. A su criterio, el crecimiento de editoriales, ferias, autores y lectores demuestra que el país ha experimentado transformaciones significativas durante las últimas décadas, fruto de políticas de promoción de la lectura y del esfuerzo sostenido de escritores, docentes y gestores culturales.
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Un premio que celebra la diversidad literaria
La elección de Feliciano Acosta y Lita Pérez Cáceres sintetiza dos pilares de la literatura nacional. Por un lado, la defensa del guaraní, la oralidad y las raíces culturales; por el otro, la narrativa contemporánea que explora las complejidades humanas y sociales.
En un año especial para la FIL, que celebra diez ediciones consolidándose como el principal encuentro literario del país, el premio adquiere un valor simbólico adicional. No solo reconoce carreras ejemplares, sino que también recuerda que la literatura paraguaya sigue construyéndose desde múltiples voces, idiomas y miradas.
La ceremonia de premiación se realizó el pasado domingo a las 20:00, durante el acto de clausura de la feria, poniendo el broche de oro a una edición que volvió a reunir a más de cien mil personas, entre escritores, editores, docentes, estudiantes y lectores bajo una misma convicción: que los libros siguen siendo una herramienta indispensable para pensar el país y proyectar su futuro.